«Es un día muy importante porque avanzamos en la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, hemos llegado a un buen sistema para avanzar en la transferencia de responsabilidades», dijo el alcalde porteño, en una negociación que se aceleró la semana pasada luego del anuncio del Gobierno nacional.
El convenio firmado incluye que desde este mes la administración de la Ciudad se hará cargo del control, la administración, las frecuencias, recorridos, subsidios y tarifas de las 31 líneas de colectivos, con un período de transición de 30 días.
Por ahora no habrá aumento en el boleto y se mantendrá el descuento de la Red SUBE para quienes realicen más de un viaje en esa jurisdicción, lo que permitirá que se mantengan los descuentos del 50 y 75 por ciento en combinaciones de viaje en esas líneas dentro de las dos horas de iniciado el primer viaje -siempre el descuento es sobre la tarifa mínima, no del total del pasaje-.

«Lo importante es que no hay cambio de tarifa. La Ciudad asume plenamente el subsidio, que hoy es aproximadamente dos tercios del costo del sistema operativo. Obviamente esto se va a revisar, no será para siempre, pero queremos darle esta tranquilidad a la gente», agregó Jorge Macri.
A partir de la firma del Acta Acuerdo entre los dos gobiernos se establece una transición ordenada de las 31 líneas, en la que el Gobierno de la Ciudad asume bajo su cargo la totalidad de los subsidios desde el primero de septiembre, haciéndose cargo de la gestión de las líneas, lo que permitirá que las tarifas de colectivos se mantengan -por el momento-, en los niveles de precios actuales.

El encuentro con Milei, que no duró más de 20 minutos, y del que también participaron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta era «uno de los temas pendientes, y lo bueno es que pudimos generar una línea de trabajo para mejorar el transporte público en la ciudad», según explicó el mandatario porteño.
Además, el acuerdo que firmaron este martes Milei y Macri permite avanzar en un ordenamiento del sistema de transporte que estaba pendiente desde 2012 cuando Nación le traspasó a CABA el control de subtes y el premetro, pero había quedado pendiente hacer lo mismo con las 31 líneas de colectivos en cuestión: 4, 6, 7, 12, 23, 25, 26, 34, 39, 42, 44, 47, 50, 61, 62, 64, 65, 68, 76, 84, 90, 99, 102, 106, 107, 108, 109, 115, 118, 132 y 151.
Por último, tras reiterar que «la ciudad se hace cargo del subsidio pleno y la tarifa integrada de la tarjeta SUBE» que demandará para la Ciudad unos $ 7.000 millones mensuales, Macri le tiró un dardo al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof: «Hay una diferencia importante, nosotros estamos subsidiando y sosteniendo la tarifa integrada, a diferencia de la provincia».
