El ex presidente enfrenta la posibilidad de penas de hasta 40 años de prisión si era declarado culpable.
En una decisión histórica, la Corte Suprema de Brasil resolvió que el expresidente Jair Bolsonaro sería juzgado por su presunta participación en un intento de golpe de Estado.
La fiscalía acusó al exmandatario de liderar una organización criminal que buscó impedir la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva tras las elecciones de 2022.
El caso, supervisado por el juez Alexandre de Moraes, incluyó cargos graves como abolición violenta del Estado democrático de derecho y daño al patrimonio público. Según la fiscalía, el intento de golpe culminó en los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando seguidores de Bolsonaro invadieron y destrozaron las sedes del Congreso, el Palacio Presidencial y el Supremo Tribunal Federal.
Bolsonaro negó las acusaciones y denunció persecución política. Enfrenta la posibilidad de penas de hasta 40 años de prisión si es declarado culpable. La decisión marcó un momento crucial para la democracia brasileña, mientras el país buscaba justicia y estabilidad tras los tumultuosos eventos de los últimos años.
