La concejal electa del Frente para la Victoria de San Isidro dialogó con LaNoticiaWeb Radio en FM Simphony y analizó el corte de boleta en el distrito. Sin embargo, fue autocrítica y expresó que el electorado no los distinguió como kirchneristas y los asoció con las viejas estructuras políticas. Asumirá el próximo 10 de diciembre para formar un bloque K de cinco manos.
Jacqueline Girassolli es militante de La Cámpora y ocupaba el tercer lugar en la lista de concejales del Frente para la Victoria de San Isidro. Desde el 10 de diciembre, con ella, el kirchnerismo conformará un bloque de cinco manos en el Concejo Deliberante local. De visita a LaNoticiaWeb Radio en FM Simphony, los martes a las 12 horas por la 91.3 mhz., la concejal electa analizó el corte de boleta y mostró un perfil autocrítico a pesar de los buenos resultados electorales.
Le fue bien a Cristina Fernández de Kirchner en San Isidro…
Si, le fue muy bien. Ganó con más del 34 por ciento de los votos. La gente apoyó nuevamente el proyecto nacional y popular que representa Cristina, y nosotros somos parte.
Una de las lecturas de las elecciones dice que todo el extracto social, de los centros urbanos y el interior del país, votó a Cristina. Y eso se vio reflejado en San Isidro, un distrito que históricamente nunca le dio demasiado apoyo al peronismo.
Cristina ganó hasta en el campo, en los pueblos que dependen del agro. El kirchnerismo es tan transversal que pueden pasar estas cosas. Incluso ganar en San Isidro.
También ganó De Narváez en el distrito…
Los cortes de boleta son muy raros. Está bueno que pase eso, porque quiere decir que la gente no vota porque sí, sino porque piensa su voto. Más allá de que en el distrito hubo un gran trabajo de distintos sectores en la campaña para que haya corte de boleta. El intendente Posse repartía la boleta de Cristina con De Narváez y él. Esto ayudó al corte.
Ese corte no los terminó favoreciendo en lo local, porque perdieron cerca de 15 puntos en relación a la boleta nacional.
Exactamente. Hubo campaña de Posse. Y Chamatrópulos también repartió boletas de Cristina. No quedó muy claro esto, dónde se alinean estas personas. Son demasiado transversales. Van con un candidato como Alfonsín, se sacan fotos con Rodríguez Saá y reparten boletas de Cristina. Es raro y la gente se pudo marear. Pero si hay que rescatar que se votó al proyecto nacional. Como autocrítica puedo decir que quizás no nos vieron a nosotros como fieles representantes del kirchnerismo, por eso hubo un 15 por ciento de corte.
¿Qué faltó para que los vean como los representantes genuinos del kirchnerismo?
Creo que no nos vieron como referentes que rompen con las viejas estructuras, como le pasó a García en Vicente López o a Amieiro en San Fernando. Tal vez el apellido de Santiago (Cafiero) nos condenó en esto, atados a las viejas estructuras del peronismo.
Pero es una cuestión de apellido nada más, porque el trabajo que hizo Santiago en el peronismo del distrito fue bueno. Me refiero a lo partidario más que a lo electoral.
Sí. Nuestra lista estuvo representada por todos los sectores del peronismo y el kirchnerismo.
¿Cuál es tu opinión respecto a las estructuras tradicionales del PJ?
Yo empecé a militar en el peronismo en el 82, antes de la democracia. Soy peronista de cuna, mi familia fue peronista y me inculcó esto. Pero en los 90 me fui y formé parte del FREPASO, con Juampi Cafiero y “Chacho” Álvarez. Cuando hablamos de peronismo, nos tenemos que ubicar en un lugar. ¿Qué peronismo? ¿El de Menem, de Duhalde, de Kirchner? Son distintos tipos de visiones de la misma doctrina. A mi entender, el peronismo de Kirchner fue el más parecido al que creó Juan Domingo Perón y Evita.
Al primer peronismo.
Al primero, a la esencia del peronismo.
Debe ser difícil convivir en el kirchnerismo con referentes que estuvieron con Menem o Duhalde.
Estas personas pueden cambiar fácilmente de camisetas. Cambiaron de figura y de ideología. Se terminan alineando siempre.
¿O sea que mañana pueden no estar?
Seguramente. Tal vez la gente los termine sacando.
Se dio cierta depuración, con lugares para jóvenes y nuevas agrupaciones en las listas legislativas, con nuevas caras. La misma política quizás renueve ese escenario.
Nuestra lista fue de las más interesantes del Frente para la Victoria porque hubo representación de muchos sectores, con una ideología que se puede unir pero que tienen independencia propia.
¿Cómo ves la gestión de Posse? ¿Qué te motivó a ingresar al Concejo Deliberante?
La primera motivación fue el momento histórico. Siempre fui militante, pero este momento me pareció interesante para hacer esta diferencia con Gustavo Posse, que venía ganando con mayores márgenes. Hoy perdió un poco su caudal de votos. Y ahora vamos a tener un buen bloque a partir del 10 de diciembre.
Lindo bloque se arma, con cinco concejales.
Estamos nosotros. También ingresaron los dos concejales de Binner, que ideológicamente deberíamos estar mucho más cerca. Pero veremos qué pasa en la realidad. Puede ser un sueño o un deseo. Veremos si se puede concretar.
De todas formas, tu bloque va a tener importancia propia.
Si. Los obliga a que tengan que consensuar las cosas, y que las ordenanzas y decretos no salgan como escribanía.
Esa es una de las cosas que suele criticar la oposición…
Nosotros vamos a dar el debate interno. Me gustaría discutir temas como la salud, que el intendente me diga cuáles son los 5 kilómetros y medio de costas que recuperó, San Isidro no tiene paseos públicos, no hay recitales gratuitos como en San Fernando, Vicente López o Tigre, no hay integración ciudadana, la mayoría de las plazas están cerradas con candados. Hay muchas cosas que me gustaría trabajar.
Mucho estamos hablando del cambio del mapa electoral en la Región. ¿Eso se puede trasladar en un futuro a San Isidro?
La gente no nos vio como verdaderos kirchneristas que rompieron las viejas estructuras partidarias. Esto puede pasar y está bueno que así sea. Y muchos intendentes creían que con la ola de Cristina iban a cantar por decantación.
A García y a Amieiro les pasó eso.
Hicieron campañas muy tibias, podrían haberse comprometido más. El mapa político cambia. No es lo mismo tenerlo a García que tenerlo a Macri, estamos en veredas opuestas, y esperemos que no sea como Mauricio en Capital Federal, que no inaugure pozos en todas las cuadras y que no se caigan los edificios como moda. Pero los cambios son buenos. Nos tenemos que replantear cómo desde las bases volvemos a conformar una región norte más popular.
¿Con ansiedad para asumir el 10 de diciembre?
Si, tratando de descansar un poco porque la campaña fue dura. Pero con ansiedad y ganas de empezar para hacer algo con algunos de los temas que me interesan.

