Según el autor de esta nota, se ha verificado un hecho grave por parte del intendente Ivoskus al difundir imágenes del candidato a intendente Katopodis, tomadas con las pocas cámaras que ha instalado en el distrito, que no tenían otro propósito de la prevención o persecución del delito.
Con esta situación escandalosa se tipifican varios delitos, como ser abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de fondos públicos, entre otros. Es razonable pensar que mientras se espía la acción de los Partidos Políticos no afines, se distrae el propósito principal que es el cuidado de la ciudadanía. Además es apropiado pensar que el Intendente ha privilegiado la ubicación de las cámaras en sitios de interés político más que en lugares críticos de acaecimiento de delitos.
Al hacer circular esas imágenes del candidato Gabriel Katopodis caminando y saludando a la gente que se acerca, tomando maliciosamente la patente de su auto, han demostrado que distraen personal municipal y recursos del Estado en forma delictiva, eso nos recuerda a actividades de persecución ideológica realizadas por el tristemente célebre batallón 601 de inteligencia del ejército en las épocas más oscuras del país. También se desconoce que otras imágenes han sido captadas referidas a actividades políticas que pudieron ser reservadas para el momento que el “dictador” perpetuado en el poder lo estime conveniente como parte de su campaña sucia de intentar desprestigiar a los contrincantes para la reducción de su caudal electoral, tomando en cuenta que se encuentra en dificultades de ampliar su masa de votantes.
Sabemos que de un tiempo a esta parte las videocámaras se venían utilizando para tapar rápidamente la propaganda, existiendo además serias sospechas acerca de la vigilancia electrónica por la rotura de contraseñas de redes sociales y casillas de correo electrónico de militantes o candidatos a intendente, llegando a su máxima expresión el abuso con la situación que hoy nos ocupa. Esta suerte de “Gestapo” local no tiene ninguna clase de escrúpulos para perpetuar la monarquía en decadencia y con una anunciada caída; puesto que tanto las encuestas como el apoyo que recibe permanentemente el candidato Katopodis tanto de figuras públicas prestigiosas como de la comunidad sufriente y desplazada por empresarios que se dicen funcionarios, hacen que su permanencia en el municipio tenga los días contados.
El pueblo de San Martín va a decidir el 23 de octubre entre 12 años de una Gestión con la creencia que lo Público pasó a ser parte de la herencia; y por otra parte un equipo encabezado por el Dr. Gabriel Katopodis comprometido con las políticas del Gobierno Nacional, formado para gobernar bajo los preceptos de eficiencia pública y responsabilidad democrática.
