El Jefe Comunal paceño no se hizo presente en la convocatoria que encabezó el Gobernador Daniel Scioli en la sede Ejecutiva bonaerense. Ahora comienzan las especulaciones de por qué el “cazatraidores” prefirió no estar entre algunos de los “traidores del proyecto K”. En contrapartida, no perdió oportunidad de mostrarse con Moyano y logró lugar en uno de los aviones que fueron a despedir los restos de Kirchner a Río Gallegos
El lunes fue un día de mucho contenido político en la reunión que mantuvieron en la Gobernación de la provincia de Buenos Aires varios intendentes y legisladores. El apoyo a la Presidenta de la Nación y la continuidad del modelo fue el motivo del encuentro convocado por el Gobernador Daniel Scioli.
Allí se hicieron presentes los jefes comunales pertenecientes al Grupo de los Ocho, cuyo discurso por todos ellos estuvo a cargo de Luís Acuña, mandatario del partido de Hurlingham. En este sentido sorprendió la ausencia de Mario Ishii, de la comuna paceña.
El análisis que se puede hacer a esta altura es que Scioli realizó una demostración de poder y quedó sobrevolando que el territorio que antes manejaba el extinto Néstor Kichner ahora bien podría comandarlo el Gobernador, por lo que la posibilidad de una candidatura presidencial de éste estaría cada vez más cerca. También fue un claro mensaje al ascendente Hugo Moyano quien desde siempre viene disputando su espacio.
¿Y MARIO?
La ausencia del ultrakirchnerista Jefe comunal de José C. Paz no pasó desapercibida. De este modo, quedó en evidencia que cada vez es más notorio el alejamiento que tiene con sus colegas, como cada vez es más claro su acercamiento con el líder camionero Moyano integrante fiel del kichnerismo.
Pero lo cierto es que el paceño desde hace un tiempo viene tomando distancia del resto de los jefes comunales. Y ello se notó también en que fue el único que acompañó a Hugo Moyano en la conferencia de prensa el día que murió Kirchner.
Para muchos de los demás intendentes la sola presencia del camionero en el justicialismo bonaerense tiene la clara intención de avanzar sobre el control de los territorios. Y por eso la fuerte resistencia que, de manera pública o privada, ofrecen los acaldes. Además, Ishii estaría con un alto nivel de preocupación por el hecho de que el proyecto nacional y popular que se inició en 2003 perdió a su líder, con lo que ello implicaba en el control de la dirigencia política. Ahora el río está revuelto y hasta que las aguas no se aquieten el paceño no estará tranquilo.
