Una nueva investigación apunta contra las vacunas por los efectos secundarios graves y un médico pide que las retiren. ¿Qué dicen los estudios?
Un médico estadounidense solicitó el retiren de las vacunas contra el Covid-19 de las empresas Pfizer y Moderna, al argumentar que tienen «más efectos secundarios negativos que positivos».
A pesar de que está científicamente confirmado que las vacunas son necesarias para evitar hospitalizaciones y muertes por COVID, el médico de emergencias de Louisiana Joseph Fraiman insiste con dar de baja a la distribución de los antivirales.
A pesar de que está científicamente confirmado que las vacunas son necesarias para evitar hospitalizaciones y muertes por COVID, el médico de emergencias de Louisiana Joseph Fraiman insiste con dar de baja a la distribución de los antivirales.
Our study examining mRNA vaccine serious adverse events study is now peer-reviewed in the Journal Vaccine
Serious adverse events of special interest following mRNA COVID-19 vaccination in randomized trials in adultshttps://t.co/PlUZZZePKB
— Joseph Fraiman (@JosephFraiman) August 31, 2022
Fraiman analizó investigaciones de la Sociedad Europea de Cardiología y del Centro para el control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), que relacionan la vacunación contra el coronavirus con el aumento de la posibilidad de sufrir accidentes cerebrovasculares isquémicos (ACV) e infartos.
Actualmente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) reveló en un estudio que la vacuna de Pfizer estaba relacionada con la coagulación de la sangre en personas de edad avanzada. Más aún, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios de Reino Unido (MHRA) también se encuentra investigando este caso.
Tras citar esos estudios, el médico aseguró que se debe detener la administración de vacunas contra el Covid-19 con los fármacos de Pfizer y Moderna hasta que se realicen ensayos clínicos que demuestren que sus beneficios son mayores a sus efectos secundarios.
«No veo cómo alguien no puede estar seguro de que los beneficios superan los daños a nivel de población, o incluso en los grupos de alto riesgo. No veo la evidencia para respaldar esa afirmación», remarcó Fraiman a la revista The Epoch Times.
