«El 11 de julio no hubo un estallido social en Cuba: hubo desorden, vandalismo, violencia», sostuvo el ministro cubano de Relaciones Exteriores en conferencia de prensa.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, desmintió que las protestas desatadas en diversos rincones del país fuera un estallido social, y las calificó como disturbios.

«El 11 de julio no hubo un estallido social en Cuba: hubo desorden, vandalismo, violencia», dijo el ministro cubano de Relaciones Exteriores en conferencia de prensa, en la que afirmó que tales actos responden a una operación político-comunicacional para generar inestabilidad.
El canciller advirtió que la «conducta irresponsable» de Estados Unidos puede traer consecuencias negativas para la región.
Asimismo, afirmó que tiene pruebas de que la mayoría de los usuarios que participaron de la campaña en las redes sociales con las etiquetas #SOSCuba e #IntervenciónHumanitariaCuba, lo hicieron desde Estados Unidos para generar caos e inestabilidad en el país.
También denunció que Washington aprovechó la pandemia de COVID-19 para recrudecer «de forma oportunista las sanciones a Cuba».
En ese sentido, señaló que si el presidente estadounidense, Joe Biden, tuviera alguna preocupación sincera por el pueblo cubano podría tomar decisiones ejecutivas que flexibilizaran el bloqueo económico contra la isla.
Intervención militar de EEUU
El jefe de la diplomacia denunció que Cuba es víctima actualmente de una operación político-comunicacional, fiel al manual de guerra no convencional.
«Quienes piden hoy una intervención humanitaria en Cuba deben estar advertidos de que no solo violan las leyes de los países desde donde realizan esos actos, sino que violan las nuestras», advirtió Rodríguez.

Recordó que los bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en 1999 sobre objetivos civiles en Belgrado fueron una intervención humanitaria sin autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Crisis con EEUU
Bruno Rodríguez descartó una eventual crisis bilateral con Estados Unidos. «No creo que estemos en la antesala de una crisis bilateral, a menos que Estados Unidos se lo proponga», afirmó el ministro cubano de Relaciones Exteriores, en la que confirmó que se mantiene el diálogo diplomático entre ambas naciones.
Rodríguez reconoció que el presidente Joe Biden lleva muy poco tiempo en el cargo, pero igual consideró que estos meses «sobrarían» para mostrar cierto apego a algunas de sus promesas electorales.
El jefe de la diplomacia cubana señaló que la administración Biden muestra cierta inercia en lo relacionado con Cuba, pues no ha revertido ninguna de las medidas aprobadas por Donald Trump (2017-2021) para recrudecer el cerco económico contra la isla.
El canciller reconoció que las relaciones entre ambas naciones son «anormales», y acusó a Washington de dificultar el trabajo de los diplomáticos cubanos.
