La académica y activista fue votada por la mayoría de los 155 convencionales que redactarán la nueva carta magna que reemplazará a la de Pinochet. Una jornada marcada por su discurso que promete cambiarle el rostro al país e incidentes que obligaron a retrasar la ceremonia.
La Convención Constituyente que deberá redactar una nueva carta magna en Chile quedó instalada este domingo, tras algunas demoras causadas por choques entre manifestantes y policías en los alrededores del recinto de sesiones, y quedó presidida por una mujer mapuche.
Elisa Loncón, de 58 años, fue elegida por sus pares con 96 votos de los 155 posibles.
#ConvenciónCHVCNN | [EN VIVO] Elisa Loncon se convierte en la presidenta de la Convención Constitucional tras imponerse en segunda votación https://t.co/233wkVeiuc pic.twitter.com/UgCPfuOMJw
— CNN Chile (@CNNChile) July 4, 2021
Antes de la instalación, Loncón había dicho a CNN Chile que “la nación mapuche hace un llamado a todos los pueblos de Chile a un acto de reconocimiento, de cambiar la historia y que se exprese en la elección de una constituyente mujer mapuche”.
«La mujer mapuche ha estado excluida, hemos estado sin voz, no hemos sido reconocidas en el escenario político, pero la mujer mapuche ha defendido las tierras, el agua, el conocimiento, la lengua y nosotros hemos tenido un espacio social, público y mucha fuerza espiritual para acompañar la lucha de nuestros pueblos”, sostuvo Loncón, que es académica, política, lingüista y activista.
Consultada sobre el mensaje que daría a la Convención en caso de ser elegida como presidenta, respondió: “Enriquecerse con las voces de las naciones originarias, con el conocimiento de las naciones originarias, los valores, porque somos pueblo sabio, porque somos los que tenemos filosofía y conocimiento que pueden ayudar a resolver los problemas que tiene este Chile monocultural, monolingüe, necesitamos instalar la diversidad dentro de la Convención, de la política, la diversidad jurídica, los territorios”.

La convencional mapuche fue designada en la segunda elección, ya que en la primera no consiguió los 78 votos necesarios para ser presidenta.
La Convención Constituyente comenzó oficialmente a las 12.40 horas, luego de la suspensión temporal.
La relatora del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), Carmen Valladares, dijo entonces: «Abro esta primera sesión, en que se instala la Convención Constituyente, encargada de redactar un propuesta de texto para una Constitución para Chile».
Los representantes de la Lista del Pueblo habían regresaron a la sesión luego de salir a la calle para reclamar que cesara la actuación de las Fuerzas Especiales de Carabineros, que dispersaron a los manifestantes con gases lacrimógenos y carros hidrantes.
Luego, Valladares, leyó los nombres de los 155 convencionales que fueron elegidos el 15 y el 16 de mayo y que deberán redactar una nueva carta magna para reemplazar a la actual, vigente desde la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-90).

La ceremonia de instalación de la Convención fue suspendida momentáneamente a las 11, a raíz de los disturbios que registraban en las inmediaciones del recinto de sesiones, en el centro de la capital.
#Santiago. Carabineros de Control de Orden Público (COP), realizó el despeje de personas desde Plaza Baquedano. No hubo detenidos.#OrdenyPatria pic.twitter.com/8dFjBw1pVL
— Carabineros de Chile (@Carabdechile) July 4, 2021
Entonces, convencionales interrumpieron la sesión y reclamaron a Valladares que la suspendiera, y algunos de ellos salieron a la calle para acercarse al lugar de los incidentes y reclamar el fin de las cargas policiales.
«Advertida de la situación y preocupada, he decidido también invitarlos a que suspendamos esta sesión» hasta el mediodía, dijo Valladares en aquel momento.
El acto protocolar en la antigua sede del Congreso había comenzado con unos minutos de demora, luego de que varias columnas de manifestantes y constituyentes marcharan hacia el lugar desde diferentes puntos de la ciudad.

De repente, convencionales comenzaron a gritar “No a la represión” y “Libertad a los presos por luchar”, lo que provocó minutos de tensión y llevó a la suspensión de la ceremonia «hasta que el país esté tranquilo», dijo Valladares.
La policía informó por Twitter que no hubo detenidos por los incidentes y que dos agentes sufrieron lesiones y fueron trasladados al hospital de la institución.
Un nuevo Chile
“Que se funda un nuevo Chile, plural, plurilingüe, con las mujeres, con los territorios. Ese es nuestro sueño”, dijo en un discurso improvisado, que comenzó en mapudungun, tras sumar 96 votos, superando por 18 los necesarios para obtener el cargo. Esto fue en una segunda vuelta donde recibió el apoyo de quienes habían votado por Isabel Godoy representante de otro pueblo originario: el colla. Investida con vestido e indumentaria tradicional mapuche y luchando con el tapaboca, logró sacar lágrimas de los asistentes a excepción de la derecha que, de todas formas, constituye la minoría en este proceso.

“Es posible establecer una nueva relación entre todos quienes conforman este país; esta es la primera muestra de que esta Convención será participativa”, afirmó Loncón, adelantando parte de los problemas que se trabajarán durante una etapa inicial de nueve meses: “por los derechos a la madre tierra, por los derechos al agua, por los derechos de las mujeres, por los derechos de los niños».
Además de agradecer el apoyo “por votar por una persona mapuche, mujer, para cambiar la historia de nuestro país», señaló su solidaridad con todos los pueblos originarios, incluyendo los de Canadá. «Esta fuerza es para todo el pueblo de Chile, para todos los sectores, para todas las regiones, para todos los pueblos y las naciones originarias que nos acompañan. Este saludo y agradecimiento es también para la diversidad sexual, este saludo es para las mujeres que caminaron en contra todo sistema de dominación (…). Por eso, esta convención que hoy día me toca presidir transformará a Chile en un Chile plurinacional».
Reconocida activista

Nacida en la comunidad de Lefweluan, en Traiguén —a unas ocho horas de Santiago— es una reconocida activista de la causa de su pueblo, formando parte del Consejo de Todas las Tierras y siendo una de las responsables de la creación de la bandera mapuche que desde 1992 ha ido ganando protagonismo en todas las marchas y manifestaciones, llegando en el Estallido a desplazar a la de los partidos políticos y la propia bandera chilena. Durante la dictadura estudió pedagogía en inglés y participó en un grupo de teatro con obras que cuestionaba al Regimen. Actualmente es académica del departamento de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile, Loncón tiene un magister de lingüística en la Universidad Autónoma Metropolitana de Iztapalapa (México), un PhD en Humanidades en la U. de Leiden (Holanda) y un doctorado en literatura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El camino hacia la confección de una nueva carta magna
La reforma fue una de las demandas clave de la ola de protestas callejeras que sacudió a Chile desde fines de 2018 por el alto costo de vida, las bajas jubilaciones y oneroso acceso a la salud en uno de los países más desiguales de la región.

En mayo pasado, las elecciones de constituyentes sacudieron a la clase política chilena: la primera minoría está formada por independientes que no se presentaron en representación de ningún partido, muchos de los cuales reniegan de la forma de hacer política habitual en el país.
La coalición oficialista tiene 37 convencionales, por lo que no logró llegar al tercio que necesitaba para ser el principal bloque dentro de la Convención con poder del veto.
Del lado opositor, las bancadas de izquierda y centroizquierda, Apruebo Dignidad (28) y la Lista del Apruebo (25), sumaron 53 delegados, lo que sí les permite en conjunto alcanzar el tercio necesario para vetar iniciativas, pero están lejos de los dos tercios necesarios para aprobarlas.
Otros delegados corresponden a la Lista del Pueblo (28), Independientes por una Nueva Constitución (11), Independientes (10) y Pueblos Originarios (17).
La Convención Constituyente cuenta también con la representación de los pueblos originarios, que tiene 17 escaños reservados: siete para el pueblo mapuche, dos para el aimara y uno para cada uno de los otros pueblos: kawésqar, rapanui, yagán, quechua, atacameño, diaguita, colla y chango.
Los convencionales tendrán nueve meses para redactar la Constitución, prorrogable por tres meses por única vez, y luego el presidente de la república llamará a un «plebiscito de salida» que aprobará o rechazará la nueva carta magna.

De aprobarse, pondrá fin a la Constitución de 1980, redactada durante la dictadura de Pinochet, pero si el nuevo texto fuera rechazado, aquella continuará vigente.
