Por primera vez en su historia, el equipo de Porto Alegre, se corona como el Rey de América y disputará en diciembre el mundial de clubes en Japón, torneo que San Pablo también conquistó el año pasado.
Cuando en un reportaje televisivo, a comienzos de este año, Martín Palermo respondió que su candidato a ganar la edición 2006 de la Copa Libertadores era el Internacional de Porto Alegre, hizo que muchos comenzáramos a ver al equipo "Colorado" con otros ojos.
Más allá de la identificación de los estilos de Boca e Inter, hasta entonces, la referencia por Brasil era el San Pablo (cuyo juego es comunmente asociado a lo vistoso), anterior campeón del mismo torneo y que ayer, con un empate 2-2 de visitante, no pudo revertir el 1-2 del partido de ida.
Por primera vez en su historia, el equipo de Porto Alegre, se corona como el Rey de América y disputará en diciembre el mundial de clubes en Japón, torneo que San Pablo también conquistó el año pasado. Fernandao señaló el primer gol del Inter a los 29 minutos, capitalizando un error de la figura y capitán del San Pablo, Rogerio Ceni.
Más tarde, Fabao empató a los 50 para el equipo paulistas, tras recibir la habilitación del charrúa Diego Lugano. Ya a los 65, Tinga restableció la ventaja del equipo local, para que, a 5 minutos del final, Lenilson consiguiera el empate, dándole una dosis de emoción adicional al partido (que con un tanto más del San Pablo quedaba empatado).
La hegemonía brasileña ya es innegable, en estos últimos tiempos: los últimos 4 finalistas del máximo torneo continental de clubes es de ese origen. Para nuestro país un premio consuelo, que a esta altura parece repetirse, tal como ocurrió en la final mundialista de Alemania 2006: arbitró el encuentro final que dio la victoria al Inter Angel Elizondo,ladeado por sus compatriotas Rodolfo Otero y Darío García, y con Sergio Pezzotta como cuarto juez.
Ninguno de los equipos argentinos que participaron de la fase final del torneo pudieron ir más allá de esa primer fecha, jugada tras el receso mundialista. El equipo que pareció más cerca fue Estudiantes de La Plata, en el que debutó el técnico; River Plate (que se había armado para ganar el torneo) sufrió con creces los cimbronazos de los agitados días que, aún hoy, vive.
Velez padeció la "fuga" de sus principales valores. En definitiva, problemas de organización y la prioridad por lo urgente (y no lo importante), han demostrado que no nos conducen a títulos internacionales. Al futbol argentino, le vendría bien un poco de "terapia" y dejar de pensar que es más de lo que hoy es...
