Se espera que el gobierno nacional reglamente rápidamente la nueva ley. Las principales inquietudes, residen en que aún no se pautaron temas fundamentales de la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral 26.571. ¿Se llega al 14 de agosto del 2011? La palabra de Alejandro Tullio, titular de Dirección Nacional Electoral.
La Justicia electoral está preocupada por el retraso del Gobierno en implementar una serie de medidas imprescindibles para llegar a tiempo con las primeras elecciones internas, simultáneas, abiertas y obligatorias de la historia argentina, convocadas para el 14 de agosto del 2011.
La inquietud principal de la Cámara Nacional Electoral, reside en que aún no se reglamentaron temas fundamentales de la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral 26.571, aprobada el año pasado. La reglamentación de esa norma permitirá, por ejemplo, saber cuántos avales necesitaría una línea interna para presentarse y hasta cuándo tienen tiempo de hacerlo. También, cómo y a quién se distribuirá el dinero para la impresión de boletas y los espacios en radio y TV.
La nueva ley dispuso la creación de las internas —anteriores a las elecciones generales del 23 de octubre—, y trata de reducir el universo de los partidos a partir de exigencias más fuertes en cantidad de afiliados.
Miembros del Tribunal -integrado por Alberto Dalla Via, Rodolfo Munné y Santiago Corcuera- reconocen que los últimos cuatro decretos del Gobierno —firmados en junio—, y los fondos destinados a la creación de un padrón electoral único y digitalizado fueron “un avance significativo” para la aplicación de la nueva ley. Pero fuentes de ese tribunal señalaron que los plazos “son muy cortos” para cumplir con las obligaciones.
Las complicaciones comienzan a tener en cuenta ya que en esa fecha no se elegirán sólo los candidatos a Presidente, sino una larga lista de cargos electivos que incluirán hasta los diputados por el Parlamento del Mercosur. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires —que se descarta tendrá una interna simultánea a la nacional— deberán elegirse: los candidatos a consejeros escolares, concejales, intendente, legisladores provinciales, diputados y senadores nacionales, gobernador y presidente.
Además, para las internas estarían permitidas las llamadas listas “espejo” y las “colectoras”, lo que aumentaría aún más la confusión de los electores. Se trata de listas de distintos candidatos a intendente pero, por ejemplo, un mismo postulante a la Presidencia.
Otro motivo de preocupación de la Cámara es la distribución de los fondos para la impresión de boletas y de los espacios en radio y TV para cada línea interna de todos los partidos. Sin la reglamentación, todavía no quedó definido cómo se distribuirá ese dinero. La ley dice que la Dirección Nacional Electoral —a cargo de Alejandro Tullio— entregará esa partida a la “organización partidaria” pero no aclara si se dará a la Junta electoral del partido, a las autoridades o a quién. Sin esa precisión, el reparto de la plata entre las líneas internas podría ser muy arbitrario.
“No hay motivo que impida llegar a tiempo al 14 de agosto”
Tullio, es el titular de Dirección Nacional Electoral, un área que sumó responsabilidades fundamentales en el proceso electivo luego de la aprobación de la nueva ley. Junto al ministro del Interior, Florencio Randazzo, es el encargado de sostener la concreción de las próximas elecciones internas abiertas.
El funcionario, es positivo y está convencido que no habrá problemas con la fecha de las primarias: “No hay ningún motivo que impida llegar a las elecciones. Las cuestiones presupuestarias no van a ser problema porque se tratarán en el presupuesto 2011. Las necesidades de la Justicia están siendo satisfechas y los procedimientos de los partidos se están dando tanto en Capital como en el Interior. Las cuestiones de organización electoral ya fueron reglamentadas en su mayoría. Lo que queda tiene que ver con la administración de los tiempos de campaña y algunos aspectos que alguien nos requiera aclaración”.
“En principio los legisladores han hecho una ley y estamos intentando hacer modelos simples. Hay que darle tiempo a ese desarrollo. En México, en la primera oportunidad en que se aplicó tuvo importantes problemas. Eso significa ir desarrollando los sistemas de control, pero hace falta tiempo. La ley busca reorganizar el sistema de partidos, dotarlo de racionalidad. Eso se logra cumplido un ciclo electoral. En la primera elección va a haber una gran cantidad de partidos contendientes y va a implicar un esfuerzo del estado, los partidos y los ciudadanos mayor. No se ven los resultados en forma inmediata”, finalizó Alejandro Tullio.
