El partido centenario está atravesados por enojos luego de la dura derrota en las PASO. Críticas a la gestión económica.
Tras recibir una verdadera paliza en las urnas, el radicalismo entró en crisis. Ayer, su propio titular, Alfredo Cornejo, aseguró no formar “parte del Gobierno”, y pidió una transición económica ordenada, dando casi por perdida la elección.
El titular bonaerense, Daniel Salvador, se juntó en el Comité central anoche para analizar cómo viene la situación política nacional y provincial luego del resultado.
Las caras largas coparon la jornada que se extendió hasta horas de la noche, donde los afiliados del centenario partido hicieron su catarsis.
“Las prioridades de la gente no fueron las mismas que las del Gobierno. El Gobierno reivindica la lucha contra las mafias, la reforma policial y las obras, pero esa no fue la prioridad de los electores, que priorizaron la cuestión económica», destacaron desde el Comité en una lectura de la derrota.
En esa línea, un miembro del radicalismo bonaerense que participó en la noche del martes de la reunión que Cornejo motorizó para analizar el escenario, sostuvo ante este medio: “no supimos interpretar a la gente. Les dimos obras y nos estaban pidiendo otra cosa”, analizó.
Es por eso, que por estas horas en el radicalismo analizan con bronca los resultados y apuestan a realizar un trabajo fuerte desde las intendencias, intentando salvar la ropa desde el territorio. La UCR bonaerense, tiene cerca de 40 jefes comunales a lo largo y ancho de la provincia, un activo poco despreciable para luego del 10 diciembre, aunque la alianza gobernante parecería tener futuro incierto.
Varios de ellos, ven complicado su futuro y eso genera broncas. Ellos creen que hicieron un buen trabajo en gestión y ahora enfrentan un oscuro panorama debido a, entre otras cosas, que no fueron tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Por eso, muchos plantearon la necesidad de, primero, cuidar el pago chico y, después, militar la boleta de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri de cara a octubre.
En el marco de la dura derrota, reapareció el titular de la Convención Nacional, Jorge Sappia quien desde el año pasado venía marcando disidencias con el rumbo del Gobierno:“Lo que le ha pasado en los últimos años el radicalismo es que ha perdido su identidad y capacidad de ser representante de una opinión ponderable de la ciudadanía argentina” sostuvo días atrás en una entrevista con Radio Cooperativa.
En tanto, sobre los gobernadores de su partido que se presentaron en la elección sostuvo que “han perdido su elección por haber arriado la bandera del radicalismo sin tener el sentido del ser radical”.
El miércoles próximo, la gobernadora se reunirá con todos los intendentes del oficialismo (del radicalismo incluido) en La Plata, donde muchos actores de Juntos por el Cambio bonaerense volverán a verse las caras tras la derrota de las PASO.
El radicalismo además, apunta a reforzar las listas legislativas, tanto a nivel de las provincias como a nivel nacional. «No queremos que el Congreso sea una escribanía» razonaron ante este medio.
Lo cierto es que después de la derrota, el pase de facturas se multiplicará, y el rumbo de la alianza gobernante ingresa en un terreno incierto.
