Después de dar una gran batalla mediática en el verano, logró llegar a River. Tras algunos buenos partidos y un gol frente a Central nació la “Ogromanía”. Hoy, no viene rindiendo y se pone en tela de juicio su vida privada y su gusto por la noche. Algunos dicen que es un fenómeno, otros que es un bocón, lo cierto es que el “Ogro” no pasa desapercibido.
Fue la novela del verano. Luchó día a día para llegar al club de sus amores. Si hasta se retiró de la revisación médica de Vélez, manteniendo su convicción y su sueño de jugar en River Plate, algo que finalmente logró. Durante esa etapa, el haber manifestado constantemente sus ganas de estar en el club de Nuñez, hizo que los hinchas ya lo quisieran antes de su debut.
Con varios kilos de más y falto de fútbol, fue fundamental (jugando sólo unos minutos) en algunos partidos en los que River sacó resultados positivos. A partir de allí, nació la “Ogromanía”, varios hinchas asisten a los partidos con máscaras de “Ogro” y hasta se puede ver a una señora disfrazada de Fiona, la esposa de Shrek, conocida película de animación.
Fabbiani siempre fue igual, dentro y fuera de la cancha. Se sabe que al “Gordo” le gusta salir a divertirse por las noches, y tiene fama de ganador. Con pocos meses de diferencia se lo ha visto con infinidad de mujeres, seducidas por su “defachatez”, su onda, y (ahora) su fama desmedida.
Mientras River sacaba resultados positivos, nadie criticaba el estilo de vida de Fabbiani, sin embargo, hoy, las cosas cambiaron. El equipo de Gorosito juega mal, no saca buenos resultados y el “Ogro” sólo habla en las previas, pero no está rindiendo.
En los últimos días se conoció que el delantero participará de un skecht en Showmach, el programa de Marcelo Tinelli y una vez más, se lo vio con una apetecible señorita de los medios, esta vez, se lo relaciona con Victoria Vanucci. La actualidad de River, hace que a algunos ya no les haga nada de gracia el alto perfil de Fabbiani.
Muchos se molestaron con una imagen del último encuentro, en el cual River empató de local 2-2 con Gimnasia de La Plata. En el momento más caliente del partido, las cámaras de televisión enfocaron al “Ogro”, quién en vez de estar compenetrado con el partido, estaba enviando mensajes de texto desde su celular.
Algunos dicen que es un jugador excepcional y que hay pocos como él en el futbol argentino. Otros afirman que es un bocón y un vendehumo, que no hace goles y solo habla. Lo cierto es que el fin de semana, frente a Boca, el “Ogro” tiene una gran chance para demostrar, dicen que los grandes jugadores aparecen en los partidos importantes. El domingo por la noche, veremos quién tiene la razón.
Por Adrián Cordara
