«Nunca buscamos venganza, sí Justicia», expresaron desde la organización.
La organización HIJOS Capital manifestó su rechazo a las solicitudes del Servicio Penitenciario Nacional, dependiente de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, para trasladar a represores condenados por crímenes de lesa humanidad desde el penal de Ezeiza hacia la Unidad 34 de Campo de Mayo. Según la organización, este establecimiento no cumple con los estándares de una cárcel común, ya que ofrece “condiciones de privilegio” que beneficiarían a los condenados.
Esta medida afectaría a 19 genocidas actualmente detenidos en Ezeiza, entre los cuales se encuentran responsables de los crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), como Alfredo Astiz, Ricardo Cavallo y Adolfo Miguel Donda, junto a otros represores como Alberto Eduardo González, Jorge Radice y Antonio Pernías. Además, figuran implicados en el circuito represivo Atlético-Banco-Olimpo: Luis Donocik, Gerardo Arráez y Miguel Ángel Britos.
El traslado a la Unidad 34 de Campo de Mayo genera preocupación entre organizaciones de derechos humanos, quienes consideran que se trata de una maniobra para otorgar beneficios indebidos a los responsables de delitos gravísimos. HIJOS Capital reafirma su compromiso con la memoria, verdad y justicia, y exige que los represores continúen cumpliendo sus penas en cárceles comunes y sin privilegios.
“El traslado de los genocidas a Campo de Mayo no constituye una solución a la sobrepoblación carcelaria que afecta a la casi totalidad de las personas detenidas a excepción de los genocidas que en Ezeiza, por ejemplo, se encuentran en pabellones que registran una ocupación del 50%”, advirtieron desde HIJOS Capital en un comunicado.
“Siempre hemos reclamado el Juicio y Castigo para los genocidas y partícipes civiles con la plena garantía de sus derechos. Y también hemos sostenido, y lo seguimos haciendo, que el único lugar para quienes cometieron delitos de lesa humanidad es la cárcel común. Rechazamos categóricamente la posibilidad de que los genocidas tengan privilegios. Nunca buscamos venganza, sí Justicia. Mientras, ellos siguen sin romper los pactos de silencio para decirnos dónde están nuestras hermanas y hermanos apropiados y dónde están los cuerpos de los miles desaparecidos”, señaló la organización.
Y concluyó: “Como familiares, como sobrevivientes, como querellantes, rechazamos que los genocidas cumplan su condena en la cárcel de privilegio de Campo de Mayo”.
