La presidenta de Madres de Plaza de Mayo hizo referencia a las declaraciones de Graciela Fernández Meijide sobre el número de desaparecidos y agregó que sólo pretende vender un "libro rastrero".
Poco antes de la presentación del libro “La historia íntima de los Derechos Humanos en la Argentina”, se produjo una acalorada polémica en torno a algunas declaraciones que hizo su autora, Graciela Fernández Meijide.
La ex secretaria de la Alianza, sostuvo que los desaparecidos durante la dictadura (1976-1983) fueron menos de ocho mil, según archivos de la Conadep, en vez de los treinta mil que sostienen los organismos de derechos humanos.
Estos dichos alertaron a Hebe de Bonafini, titular de Madres de Plaza de Mayo, quien rápidamente afirmó que "hablar de la cantidad de desaparecidos, me parece que es realmente un oprobio, una ofensa".
"Desde esta Plaza repudiamos todo lo que se diga con respecto a los desaparecidos" enfatizó Bonafini, resaltando que "son miles y miles, 30.000, 40.000, 50.000, 200.000, en Latinoamérica".
"Las Madres no vamos a discutir el número, lo que vamos a discutir es quiénes tenemos derecho a gritar, a decir y a defenderlos, y quiénes se asoman de vez en cuando para vender un libro rastrero", refutó Bonafini.
En esta misma línea, la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo en un comunicado: "Lo de la cifra no es nuevo en ella, cuando fue a España le dijo lo mismo al juez Baltazar Garzón. Es prácticamente decir que mentimos, es algo muy delicado por cierto".
Por su parte, Gabriela Fernández Meijide aseguró no haber buscado "polémica" y agregó que lo escrito en el libro "no es la verdad, sino mi verdad".
Durante la presentación del libro dijo que "la historia todavía duele" y que los desaparecidos siguen siendo "una herida brutal de la represión, que aún no cicatriza en el cuerpo de la sociedad".
