«Es el proyecto mas importante que presenté como Concejal» dijo el ex edil de San Martín. Así, contó el surgimiento y desarrollo de una idea que se materializó tras 12 años de trabas y logros.
Gustavo Suarez fue 16 años Concejal de San Martín, entre los años 2003 y 2019. Vivió desde el Ejecutivo, representando al ivoskismo local, la mayor parte de la intendencia de Ricardo Ivoskus, y toda la gestión de Gabriel Katopodis. En esos años presentó más de 250 proyectos, pero, según afirmó, el mas importante fue el que inició con el proceso para la creación de la Escuela Barrio Libertador.
Suarez presentó el proyecto inicial el 18 de Octubre del 2011 y, hace apenas unos días, Fernando Moreira inauguró la escuela. En una entrevista con LaNoticiaWeb, el ex Concejal contó la historia de años de idas y vueltas, que culminaron con decenas de niños pudiendo estudiar en su barrio.
El primer cartel, cuando parecía solo un sueño.
LA IDEA Y EL PRIMER PROYECTO FORMAL
Cuando ingresé como Concejal en el 2003, lo primero que anhelaba como la mayoría de los vecinos, era que Barrio Libertador, pudiese tener una Escuela Pública Primaria y Secundaria; en principio por la numerosa población que ya tenía y que progresivamente fue creciendo; y entre otras cosas; para no tener que cruzar la Ex Avenida Márquez, con los riesgos que ocasionaba a tantas familias.
Cabe recordar que la promesa de una escuela en el barrio, datan de los años 1977-78, cuando teniendo el terreno y de acuerdo a los registros, también el dinero; nunca se edificó, cosa que hasta el momento nadie dio respuestas y sigue siendo un misterio. (Manifestó Gustavo Suárez).
Lógicamente, sabía que por más deseo que tuviera, era un sueño muy difícil de plasmar, ya que no existían terrenos pertenecientes al estado; y los únicos que quedaban, eran los 8mil Mts2, justamente donde se erigió la Escuela; y que coincidentemente en el 2006, por pedido de los vecinos que levantaron firmas, yo los había denunciado por ser un basural a cielo abierto, con quema de todo tipo, roedores, oscuridad; intentos de intrusión, la inseguridad del lugar; y los peligros que ocasionaba.
Al recibir la respuesta por parte del ejecutivo municipal, a la denuncia presentada, desde catastro me informan, que figuraban como dueños de los terrenos, Maffioli de Mur, quienes pagaban impuestos; pero que además los querian vender, ya que los tenían publicados en la Inmobiliaria Kirby.
“Si bien querer construir una escuela sonaba bien; pero si no tenés un terreno o el dinero para comprar uno, era una misión casi imposible”.
Pasó el tiempo, y recién en el 2010, finalizada la sesión de rendición de cuentas en el concejo, recibo en mi oficina a integrantes de la familia Mur, y al dueño de la Inmobiliaria, quienes me comentan que en esas tierras se iba a levantar un plan de viviendas, pero por la crisis del 2001/02 la empresa quebró y todo quedó abandonado. Así mismo, la zonificación que tenían no les permitía vender en lotes, ya que para esto; había que hacerlo aprobar nuevamente por el Concejo Deliberante, la Intendencia y el Gobierno de la Pcia. de Bs. As.
Fue entonces cuando en dicha reunión les dije: “Dado que no tengo recursos para comprarles una fracción de tierra y no tengo forma alguna de conseguirlo, y lo digo con mucha vergüenza; si ustedes considerarían la viabilidad de ceder una parte para un Escuela, les puedo asegurar que todos los bloques de Concejales y el Intendente, van acompañar y aprobar rápidamente la iniciativa, dado que estarían haciendo un bien a toda la comunidad y muy en especial a las generaciones venideras, e indudablemente les posibilitaría a ustedes vender en lotes”. Pasaron alrededor de 5 días, cuando me avisan que habían aceptado la propuesta; desde luego primero me sorprendí por la grata noticia y a la vez, la emoción interior, ya que el primer paso, de conseguir un terreno para la escuela,,,, no era una utopía.
LA CESIÓN DE UNA FRACCIÓN DE TERRENO EN LIBERTADOR
Mirá yo siempre hablo desde el corazón, les comenté del sueño que tenía y la posibilidad de dejar algo importante para la comunidad, como es edificar una escuela; y a su vez evitar la posible intrusión y que dejaran de pagar impuestos por un basural. No había ningún misterio, yo no los conocía y nunca hice negocios con ninguna inmobiliaria; seguramente analizaron que uniéndonos resultaba favorable para ambas partes, donde obteníamos un bien mayor y la zona mejoraba al proyectarse un Colegio.
Ahora había que elaborar el proyecto, escuchar y aprender de los arquitectos, agrimensores y gente ligada a los trámites de tierras en la Provincia, que conjuntamente elaboraron el croquis para su aprobación. Una vez que recopilé todos los datos y documentos necesarios, finalmente el 18 de Octubre del 2011 ingresé el Proyecto de Ordenanza en el Concejo Deliberante, registrado bajo Expediente N°643-C-2011. Después de dos sesiones fallidas, en las cuales fui acompañado por vecinos; que peticionaban por la Escuela, el 6 de diciembre del 2011, y última sesión del año, el proyecto fue aprobado.
Lo paradójico de esta historia, es que la Ordenanza aprobada, fue promulgada, por el Intendente que culminaba su mandato el 10 de diciembre; y que el mismo día asumía otro; por lo cual había que volver a explicar el Proyecto, de nuevo y a su vez que sea aceptado.
En ese periodo personalmente recuerdo que tuve que lidiar con situaciones muy difíciles; cuando vecinos me llamaban, porque había gente adentro de los terrenos o incluso cuando alguien puso un cartel gigante mintiéndoles que era el dueño y podía vender en lotes, entregando papeles truchos; gracias a Dios, en varias oportunidades intervino seguridad del Municipio. Lógicamente al ser vecino, hablar de la posibilidad de construir una Escuela, están los que se alegran y acompañan, y están los vivos que buscan sacar ventajas; y ya sea para bien o para mal, mi nombre siempre estaba en el medio; entonces imagínate que por cualquier cosa o un mensaje erróneo, se generaba un teléfono descompuesto donde cualquiera dice una cosa equivocada y eso se expande.
Desde final del 2011 al 2013, el expediente tuvo sus idas y vueltas hasta que se giró a la provincia pero ya la gestión actual, había comenzado a involucrarse de lleno.
Suarez en la sesión donde se aprueba el proyecto. Un tal concejal Moreira, detrás
LOS IDAS Y VUELTAS Y EL COMPROMISO DE KATOPODIS.
«Ese proyecto original decía que deberán cederse ‘1600 metros cuadrados’, resulta que se tuvo que modificar cuando entró Katopodis porque no era suficiente el terreno. La ordenanza fue, volvió, y terminó saliendo con el compromiso de ceder 2243 metros cuadrados. Pasó el tiempo y un día en el Concejo me sorprendo al ver que el expediente volvía a girarse al legislativo. Me enoje como nunca, nosotros habíamos puesto que si al cabo de 5 años no se concretaba la tierra podía volver a los dueños, había que convalidarlo urgente, habían pasado 2 años sin hacer nada» contó el ex Concejal como una de las principales trabas. «Después yo salí a hablar a los medios, y la gestión local lo terminó enviando a Provincia. Ahí se empezaron a mover» concluyó.
El proyecto final.
ERA EL 2015 Y TODAVÍA LA ESCUELA NO COMENZABA A CONSTRUIRSE.
«En el cambio de gestión del 2015 pasó otra vez lo mismo que en 2011 a nivel local y Scioli lo firmó antes de irse. Los Mur ya habían vendido el resto de los lotes, menos la cantidad de metros para le escuela. El tema es que ahora había que conseguir la escritura, porque no la teníamos si bien ya lo habían cedido, no podíamos poner un pie en el terreno» indicó, faltaba algo esencial.
«En el 2016 se hace la reunión finalmente en la privada del Intendente, estaban Nancy Cappelloni y Gabriel, y se ceden formalmente las tierras al municipio. En el 2017 fallece uno de los Mur y se frena todo porque había que hacer la sucesión. Finalmente salió todo bien y se termina firmando el 6 de Agosto del 2018 la escritura a nombre del Municipio a favor de la Dirección de Cultura de PBA» expresó.
Lo que era el terreno donde hoy hay una escuela.
AHORA DEPENDÍA DEL MUNICIPIO CUIDAR EL TERRENO E INICIAR LA ESCUELA.
«Pero si vos no hacías la escuela a los 5 años el Municipio podía usar las tierras para otra cosa. En 2019 yo terminé mi mandato, esto era ya un basural de nuevo, con el pasto crecido y mi preocupación de que quedara en nada» contó Suarez sobre el tramo final de la historia de la Escuela.
«Cuando Gabriel se fue a Nación, había que poner al tanto a Fernando Moreira. El acababa de asumir y no lo quería molestar, le estaba dando tiempo para que se acomode como Intendente. Fue pasando el tiempo y luego de las PASO del 2021, Moreira y Nancy me dan la noticia de que habían decidido construir la Escuela. Se hizo el acto y Moreira dijo que en Marzo del 2023 la Escuela iba a estar terminada. Dicho y hecho, no lo podía creer, estaba infinitamente agradecido» contó, emotivo, Gustavo Suarez.
El acto donde se anuncia la construcción, Suarez al lado de Moreira.
LA OBRA TERMINADA Y LOS NIÑOS EN LA ESCUELA.
«Yo pasaba todos los días por ahí en ese año de construcción y los obreros no paraban, laburaban hasta como las 10 de la noche. En la inauguración y en el inicio de clases estuve presente con una enorme satisfacción» expresó.
«Después de 12 años, si bien había empezado a trabajar antes, sentí una emoción terrible. Un montón de idas y vueltas, quejas, llamados, tramites. Si la expresión de felicidad tiene un nombre, es esto. Paso todos los días y veo la Escuela y no lo puedo creer, ver a los hijos de mis vecinos con guardapolvitos, es increíble» contó.
Los niños en su primer día de clases en la Escuela del barrio.
EL AGRADECIMIENTO A LA GESTIÓN.
«Katopodis siempre habló de mi, incluso en un discurso de apertura de sesiones donde me nombró al mencionar el proyecto. Además, el día de la inauguración Gabriel me decía «es gracias a vos». Yo estoy enormemente agradecido a Fernando Moreira, Nancy Cappelloni, Gabriel Katopodis, Gustavo Perazzo, siempre lo digo en todos lados» finalizó el ex Concejal Gustavo Suarez en una historia que tuvo final feliz.
Suarez, Katopodis y Cappelloni en la inauguración de la Escuela.

