El jefe comunal dió inicio a las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Merlo. “Antes el Concejo era una especie de escribanía de un ejecutivo que ordenaba y hoy hay debate y autonomía”, agregó.
Gustavo Menéndez dió el puntapié inicial a las sesiones ordinarias del período legislativo 2017 de Merlo. Si bien es la segunda vez que lo hace, en esta ocasión se nota algo particular: el cambio en la correlación de fuerzas comenzado con su victoria produjo efectos políticos. Por esa misma razón, el ambiente es otro en el cuerpo. Si se compara esta sesión con la de la asunción del jefe comunal, se notará esa diferencia.
Tras transitar un 2016 en el que debieron adaptarse a la nueva función, con un rol de opositores novedosa para la gran mayoría de ellos, los intendentes del peronismo parecen dar señales de cierta consolidación. Más que política, de su gestión al frente del distrito. En un año en que, además de plebiscitar el desempeño de Cambiemos, se plebiscitará el suyo al frente de las comunas, todo indica que estos jefes harán esto -la gestión- su diferencial.
“Somos un gobierno municipal profundamente cristiano y humanista. Todas nuestras acciones de gobierno giran sobre esos dos ejes”. Menéndez habló de lo avanzado en obra pública, salud, seguridad, cultura, educación, deportes, y en la transparencia que encaró su gestión.
En relación a la obra pública, destacó el entubamiento del arroyo Torres, que impacta en 40 mil vecinos. Aunque agradeció el aporte de los gobiernos nacional y bonaerense, destacó que gran parte de los fondos destinados a estas obras provienen de las arcas municipales, como los destinados a pavimentación y obras hídricas. En ese sentido, anunció la inversión de 30 millones de pesos para que 3 barrios dispongan de agua potable. Por último, estimó que “en uno o dos años” finalizarán las obras de la Ruta 40.
En materia de salud, anunció la inauguración de la nueva guardia del Hospital Eva Perón, de 2.200 metros cuadrados y al que ya proveyó de diagnóstico por imágenes, hemodinamia y consultorios oftalmólogicos con propio quirófano. En mayo, inaugurará el nuevo hospital de Libertad. Además, anunció las para un nuevo nosocomio en Mariano Acosta, con traumatología y rehabilitación.
En relación a la seguridad, repasó que en 2016 incorporaron 242 policías locales, con apoyo en su capacitación y formación. Mencionó la compra de 100 motos, y proyectó para fin de año 600 cámaras instaladas. También comentó el lanzamiento del programa Precios Cuidados, la regularización de 178 asociaciones intermedias, y la colocación de 35 buzones para denunciar la venta de droga. Además, especificó que hubo “más de 40 licitaciones públicas con total transparencia donde los fondos fueron donde tenían que ir para mejorar la vida del vecino”.
“Antes el Concejo Deliberante era una especie de escribanía de un ejecutivo que ordenaba y hoy hay debate y autonomía”. Luego de la sesión, Menéndez habló junto al presidente del deliberativo, Pablo Rendich. Tras resaltar la diferencia entre la escribanía que era el cuerpo en tiempos de Othacehé, destacó las características del actual Concejo, que fue dotado “de presupuesto propio, como corresponde”.
También destacó la conducción de Rendich, quien según Menéndez tiene “la capacidad necesaria para llevar adelante la complejidad que hay por la gran cantidad de representación”. “La división de poderes funciona, y cuando funcionan las instituciones redunda en mayores beneficios para el contribuyente. Porque se toman decisiones más rápidas y más sabias”, agregó.
Asimismo, remarcó una de sus misiones como jefe comunal, una pelea “por tener autonomía económica para no depender únicamente de la ayuda que pueda venir de Provincia o de Nación, como ha sido históricamente”. Agregó que para encarar las grandes transformaciones del distrito con recursos propios “hay que tener una administración transparente, austera y hay que tener funcionarios muy capacitados”.
