El dirigente que siempre estuvo ahí, pero solo era escuchado por un núcleo duro, pasa a ser reconocido por una militancia que se hartó de ser conducida por Alberto’s Fernández.
Por Gian Campora.
Mística y doctrina. Dos conceptos que definen por naturaleza al peronismo y que su militancia las vio poco en los últimos cuatro años. Precisamente, solo las vio en dos momentos.
Uno es ya omnipesene en el peronismo del siglo XXI: la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Quien diga que la ex Presidenta no es la máxima referencia de la militancia peronista, no es apto para realizar ningún tipo de analisis político.
Esta figura se nutrió de dichos conceptos precisamente luego del intento de magnicidio. Si bien siempre es fuente de doctrina y mística, ese momento fortaleció su figura, posiblemente por el miedo de la militancia a perderla.
El segundo momento en el cual la militancia encontró mística y doctrina fue en el último tramo de la campaña presidencial de Sergio Massa. El dirigente nunca fue reconocido por la totalidad del peronismo como fuente de doctrina, pero la mística que emanó la necesidad de ganarle a Milei, lo nutrió de ambos conceptos.
MORENO, LE DA PERÓN A TU VIDA.
Sin dudas en estos cuatro años hubo una figura que pregonó como pastor la doctrina de Perón y Evita. Una figura que fue referente del peronismo en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, pero que luego fue desplazado por sus fuertes criticas a la ex Presidenta.
Esta figura, fue candidato en multiples elecciones, sin poder en ninguna de ellas pasar el piso de las PASO. ¿Esto lo volvió un dirigente político menor? No, porque su militancia es un nutrido nucleo duro que lo defiende con pasión y orgullo.
Guillermo Moreno fue desplazado durante mucho tiempo po gran parte del peronismo, pero su mística y su manera de predicar la doctrina lo tuvieron siempre ahí, en la puerta de entrada al pantoleón de los líderes peronistas del Siglo XXI.
Luego de vivir liderazgos ‘tibios’, carentes de la escencia del nucleo duro del peronismo, la militancia buscó un nuevo referente en el cual encuentren la pasión peronista que había sido olvidada.
En los últimos días, encontraron los conceptos de doctrina y mística, reflejados casi como definiciones en esta persona que siempre estuvo ahí.
¿PUEDE MORENO CONDUCIR EL PERONISMO?
La respuesta es muy facil: No.
Nadie duda que la militancia peronista reconoce como conductora a Cristina Fernández de Kirchner y que ve como esperanza presidencial a Axel Kicillof.
El rol de Moreno no es ese. Es simplemente ser fuente de los conceptos que la militancia tuvo ausentes, es ser un referente más.
Sus videos se vuelven virales, sus definiciones pasionales enamoran a la militancia, su estilo despierta una llama que parecía apagada. Sin embargo, la militancia mayoritaría no ignora que Moreno tiene pensamientos que ya no los representa, por ejemplo en cuestiones de género.
Estos pensamientos ambiguos que lo volvían solo un meme para la porción mayoritaría del peronismo, fueron dejados de lado y Moreno renació como referente del movimiento.
Como la militancia no se pasa de rosca, los analistas políticos y el periodismo tampoco debe hacerlo: Un referente, no la conducción.
