El consejero escolar radical hizo un balance de su trabajo en el establecimiento desde su asunción en diciembre del 2011. “Hay que resolver cosas, con un presupuesto escaso, con mucha imaginación para tratar de hacer valer esos recursos”, añadió. A su vez, se refirió a los dos proyectos aprobados en el Concejo Deliberante que influirán en el día a día del Consejo Escolar.
Guido Alvarado, es un hombre del radicalismo que asumió en diciembre del 2011 como consejero escolar tras obtener el triunfo junto a la lista del oficialismo de encabezó Gustavo Posse. Luego de 7 meses de gestión dialogó con LaNoticiaWeb sobre su trabajo en el Consejo Escolar.
¿Cómo estás llevando este nuevo rol en el municipio de San Isidro?
Asumimos a partir del 10 de diciembre del 2011 y me sumé al equipo de trabajo del Consejo Escolar, que se integra con ocho consejeros escolares y con el objetivo de trabajar fuertemente en todo lo que tiene que ver con la infraestructura escolar. En San Isidro tenemos 110 escuelas públicas las cuales van desde educación inicial, primario y secundario, educación especial y adultos. Nosotros tenemos cobertura en esas 110 escuelas. Nos ocupamos básicamente de que el hecho pedagógico se pueda llevar a cabo. Mi función en particular es trabajar con el SAE (Servicio Alimentario Escolar) que se le da a 15 mil chicos entre lo que es desayuno, merienda y los almuerzos. Estoy trabajando mucho y fuerte en ese aspecto.
Con respecto a ese tema hoy se aprobaron dos proyectos en el Concejo Deliberante ¿De qué se tratan?
Uno es como una segunda parte de lo que ocurrió el año pasado, que tiene que ver con una ordenanza por un subsidio de 50 mil pesos para el desarrollo de una plataforma web para el Consejo Escolar. Esto lo que permite puntualmente, es agilizar mucho el trabajo de los docentes y los directivos de las escuelas. El Consejo Escolar hace salarios, inicia jubilaciones, juntas médicas, toma el tema del matrimonio, nacimientos, y todo se desarrolla de manera personal. Con esta plataforma lo que vamos a tratar de hacer es agilizar muchas de estas acciones que se llevan a cabo todos los días. Es para estar menos tiempo en el Consejo y más tiempo en la escuela. Eso claramente va a repercutir en una calidad educativa superior. El segundo está ligado a un proyecto de resolución que hizo el Concejo Deliberante adhiriendo a dos temas que tienen que ver con el SAE. Uno, la actualización del arancel, que es el pago por día por chico que es de cuatro pesos. Un arancel que viene desde enero del 2011, creemos que con ese valor hoy es muy complicado mantener el nivel alimentario. En segundo término el tema del pago a proveedores del SAE que en San Isidro lleva 120 días en una media de la provincia de Buenos Aires que está en 180 días.
Además del tema del SAE que es lo que hoy estás tratando particularmente ¿estás pensando algunas otras actividades o proyecto respecto a tu rol como consejero escolar?
Nosotros en los aspectos pedagógicos no tenemos incidencias, pero debido a mi formación y mi equipo de militancia, cuando entro a una escuela, más allá de observar la parte edilicia, uno trata de dialogar con los docentes y los directivos. La verdad es que me atrapa un poco el tema de las cuestiones de violencia que se están dando en algunas escuelas, la cuestión del acoso que se llama “bullyng”, que tiene algo escrito pero muy poco desarrollado, no hay estadísticas. Me siento atrapado por este tema y estoy participando en algunos espacios de debate. Creo que desde el Consejo Escolar también tenemos algo para brindar. Esto está vinculado claramente a la participación del Consejo Escolar en el Consejo Local de Niñez y Adolescencia que tiene el municipio de San Isidro donde yo soy el representante del Consejo Escolar.
Hay un rol más social allí como Consejero Escolar que antes no se venía dando…
Es un trabajo de mucha gestión el del Consejo Escolar, a diferencia del Concejo Deliberante donde las ideas van y vienen. En el Consejo Escolar desde las 8.30 comienza a sonar el teléfono con demandas que tienen que ver con cortes de luz, de gas, rotura de estufas, de vidrios, goteras. Hay que resolver cosas, con un presupuesto escaso, con mucha imaginación para tratar de hacer valer esos recursos con los que se cuenta.

