La CATT decretó el Estado de Alerta y Movilización, con un plan de lucha a adoptar en el mes de junio
La Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que agrupó a más de 20 gremios del sector, confirmó que se movilizaría la semana próxima hacia el Ministerio de Desregulación del Estado en rechazo a las políticas impulsadas por Federico Sturzenegger. La protesta estuvo motivada por el decreto presidencial 340/2025, que estableció limitaciones al derecho a huelga.
El anuncio se realizó durante un acto en el salón Felipe Vallese de la CGT, encabezado por Juan Carlos Schmid, referente portuario y secretario general de la CATT. “Estamos en estado de alerta y movilización, pero le pedimos a este plenario que nos faculte para que en el mes de junio llevemos adelante una protesta frente al Ministerio de Sturzenegger para expresarle todo nuestro rechazo a sus medidas”, manifestó Schmid, aunque evitó precisar una fecha exacta para la movilización.
El encuentro contó con la presencia de Omar Maturano, líder de La Fraternidad, Mariano Moreno, representante de Patrones de Cabotaje, y Sergio Romero, dirigente de la Unión de Docentes Argentinos.
Uno de los discursos más críticos fue el de Omar Maturano, quien se ubicó en la primera fila del salón Vallese y expresó su fuerte descontento con la situación del sector ferroviario. “Mi industria está para la mierda. El maltrato que sufrimos no solamente del presidente, sino de sus funcionarios y colaboradores. Nos tratan cruelmente si opinamos diferente. Ahora, el Ejecutivo y los legisladores de cualquier clase política, qué carajo estaban haciendo estos cuando nuestros padres peleaban por la democracia, porque hoy disfrutan de sus beneficios verdugueándonos”, declaró.
El Decreto 340/2025
El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 340/2025 estableció restricciones al derecho a huelga en sectores considerados esenciales, afectando a gremios del transporte y otros servicios estratégicos. La normativa endureció los requisitos para llevar adelante medidas de fuerza, impuso sanciones más severas y definió nuevas instancias de conciliación obligatoria, lo que generó un fuerte rechazo por parte de sindicatos y organizaciones laborales.
