Desde la Secretaria de Comercio Interior pretenden que los aumentos sea por debajo de la inflación y que haya una canasta más reducida pero con marcas lideres.
El Gobierno Nacional y empresas alimenticias comenzaron a discutir el aumento de los productos que se encuentra dentro del programa Precios Cuidados para el último trimestre del año.
Por caso, desde la secretaría de Comercio interior pretende que esa actualización sea por debajo de la inflación, algo que no entusiasma para nada a los empresarios del sector.
En las reuniones entre las partes que comenzaron hace algo de tres semanas, el pedido inicial de la Secretaría fue una lista de productos más acotada pero con las marcas líderes y en los formatos más vendidos.
En ese sentido, según esbozan fuentes de la Comercio, el objetivo oficial es bajar de un listado actual de 1.030 artículos a uno renovado 500.
La cartera que conduce Matías Tombolini pretende que esas actualizaciones sea con marcas lideres y con aumentos por debajo de la inflación. Sucede que Con los actuales niveles de inflación y ajustes menores, esa distancia se fue agrandando cada vez más y lo que produjo es un exceso de demanda de esos artículos que integran el programa, seguido de faltantes en algunos casos.
Después de varias idas y vueltas con planillas, la mayoría de las empresas ya cerró la lista de productos pero todavía no avanzó con el capítulo “precios”. De todas formas, el mensaje oficial fue que los productos que ingresan ahora al plan tendrán una actualización mensual del 3% (9% en el trimestre), mientras que los que ya estaban podrán ajustar entre 4% y 5%, dos puntos menos que la inflación. “En unos de nuestros productos líderes que ya estaba en el programa tenemos un atraso del 34% respecto de la inflación. Y seguirá siendo un problema. Por eso no aceptamos poner el formato más vendido que nos pedían”, dijeron en una de las empresas líderes, al tiempo que agregó que están negociando límites en las entregas, como ya existe, por ejemplo, con la yerba.
De esta manera, las negociaciones continuarán con la intención por parte del Gobierno de contener precios que son sensible para la canasta alimenticia y en consecuencia para los índices de pobreza e indigencia.
