La interna en la cúpula del poder libertario sumó en las últimas semanas un nuevo capítulo: Victoria Villarruel profundiza su perfil propio y toma distancia de Javier Milei, mientras en el oficialismo no solo minimizan el impacto de esa actitud, sino que incluso empiezan a proyectar nombres para un eventual recambio en la fórmula.
Aunque el calendario electoral todavía marca más de un año por delante, ya circulan versiones sobre posibles candidaturas, desde un futuro compañero de fórmula presidencial hasta aspirantes a intendencias. Por ahora, predominan las especulaciones sin definiciones concretas.
La tensión más reciente se activó tras un mensaje de la Vicepresidenta en redes sociales, donde opinó sobre la apertura comercial a partir de un fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que anuló aranceles impuestos por Donald Trump. Para Villarruel, esa resolución “implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas” y provoca que ese país “pasa a depender hasta en lo más mínimo de China”.
Más allá del análisis internacional, dejó expuesta su mirada económica al afirmar que “sin empleo ni producción nacional no hay políticas reales de gobierno”. Y fue más allá: “Para Trump, primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina. La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales”.
Sus declaraciones contrastan con la línea aperturista que impulsa Milei, y se produjeron además en medio de cuestionamientos al acuerdo con Washington. Algunos analistas sostienen que el fallo estadounidense debilita los beneficios esperados por la Argentina, especialmente la rebaja impositiva sobre más de 1.600 productos. La Vicepresidenta cerró su postura con otra definición tajante: “Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva, estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo”.
En la Casa Rosada leyeron el episodio como una confirmación del quiebre. “Buenísimo, blanquea lo que siempre pensó y lo que siempre quiso”, deslizó un dirigente de la mesa chica libertaria. En ese mismo tono, sostuvo que la dirigente “está muerta políticamente” y que “le quedan dos años y se va a la casa”.
El vínculo entre ambos viene deteriorándose desde hace tiempo. Villarruel llegó al armado libertario como parte de un acuerdo con el Partido Demócrata, espacio que presidía hasta que formalizó su salida en julio de 2024. Luego, la ruptura con el oficialismo se profundizó y recientemente se mostró junto a referentes del peronismo como Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, alimentando nuevas especulaciones.
Sin embargo, en Balcarce 50 descartan que una eventual candidatura propia pueda afectar a Milei o capturar al electorado más religioso y nacionalista al que apunta la Vicepresidenta. En paralelo, ya comenzaron a mencionarse posibles reemplazos para 2027. Entre ellos aparecen la senadora Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Bullrich, que dejó el Ministerio de Seguridad para liderar el bloque en el Senado y equilibrar el manejo del recinto, evitó confirmar aspiraciones: “No estoy enfocada en elegir mi próximo cargo, sino en donde crean que voy a poder ser más útil”, respondió cuando fue consultada sobre su futuro.
En el entorno de Adorni, en tanto, aseguran que desconocen el origen del rumor, aunque no descartan esa posibilidad si el Presidente lo pidiera. Quienes lo frecuentan describen que una candidatura así sería “para quedar en los libros de historia”, aunque implicaría una tarea que no lo seduce especialmente. También remarcan que atraviesa un momento más sólido que meses atrás, con un escenario legislativo favorable tras el fortalecimiento de La Libertad Avanza en el Congreso y mayor cohesión interna. Algunos incluso comparan su estilo con el de su antecesor, Guillermo Francos, a quien consideran más autónomo. “También le importaba bastante poco la gestión, Manuel es alguien que está más encima de los temas”, señalaron desde la mesa política que conduce.
Otro nombre que apareció en versiones periodísticas es el de Daniel Scioli, mencionado como eventual candidato a intendente de General Pueyrredón, distrito cuya principal ciudad es Mar del Plata. No obstante, tanto en su entorno como entre armadores libertarios bonaerenses relativizan esa posibilidad. Argumentan que no reside allí —condición necesaria para competir— ni planea hacerlo. “Él bromea con eso, porque dice que fue todo a lo largo de su vida, desde vicepresidente para abajo, excepto intendente. Y con Mar del Plata tiene un vínculo muy especial, quiere mucho a ese lugar, pero no es algo que tenga realmente en su cabeza, no es algo real”, explicaron cerca del secretario de Turismo y Ambiente.
Además, en ese distrito ya trabajan sus postulaciones los diputados Juliana Santillán y Alejandro Carrancio. Incluso, Scioli mantiene buena relación con este último, a quien conoció durante su paso por el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), antes de que asumiera su banca en el Congreso.
