El Concejo lo facultaría para efectuar incrementos ante un contexto económico adverso. En principio, en 2010 la suba estaría regida por el índice de inflación que difunda el Indec. El resto de las tasas aumentarán 10%. Números que no cierran y jefes comunales que apelan a “superpoderes”.
Con la llegada de octubre está previsto que en el Concejo Deliberante traten la preparatoria de la Ordenanza Fiscal e Impositiva, que luego deberá ser ratificada en la sesión de Mayores Contribuyentes, que tendría lugar en noviembre de igual modo que la de Presupuesto, ambas fundamentales para el oficialismo, que a partir de diciembre perderá la mayoría.
La novedad radica en que le otorgarían al intendente Enrique García la facultad de aumentar la tasa del ABL hasta el 50% si por razones inflacionarias o de crisis así lo necesitase; en principio, según fuentes confiables, el jefe comunal aplicaría desde comienzo de 2010 incrementos sujetos a la cifra de inflación que difunda el Indec. Y el resto de las tasas tendrán un alza promedio del 10%.
Los memoriosos recordarán que en febrero ya se reunió la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes, que dispuso a partir de marzo un incremento del ABL del 6,8 %. Además, en dicha oportunidad autorizaron retoques en la tasa de cementerio con un promedio del 15% y fue eliminada la exención para del pago de publicidad para aquellos comercios que facturan menos de 140 mil pesos anuales. Y yendo más atrás en el tiempo, en 2008 el ajuste rondó el 100%, lo cual trajo aparejado un importante costo político.
Por otro lado, el presupuesto actual - 382 millones - en apariencia no cerraría deficitario siempre y cuando se apele a la economía en diversas partidas, ya que la recaudación sería menor a la proyectada.
Lo cierto es que García está actuando como otros intendentes del conurbano, jaqueados por las finanzas distritales y el ahogo de Provincia. Por caso, Hugo Curto, de Tres de Febrero, hizo uso por segunda vez consecutiva de la facultad concedida por el Deliberativo y dispuso la suba del 20 % para las tasas de Servicios Generales y 25 % para el resto.
A esta ola alcista se sumó el gobierno de Daniel Scioli que, finalmente, logró el aval legislativo para una reforma impositiva que alcanzará a 1,3 millones de bonaerenses y representará alrededor de 1500 millones de pesos para 2010.
Por Elisa Rossi
