El histórico dirigente de la UCR que hoy tiene su armado en la Ciudad de Buenos Aires compartió su análisis de lo que fueron las elecciones internas del radicalismo. Criticó el “dedo antidemocrático” del PRO y repudió el tiroteo en Barracas. Sus principales definiciones.
Martín Lousteau, el mayor ganador de la disputa que se dio en el radicalismo en la provincia de Buenos Aires, ¿coincidís?
Ninguna duda. Porque además eso se encadena con la elección de Córdoba, donde hubo prácticamente un virtual empate, y el triunfo abrumador que hubo en la Capital Federal con el 90% de los sufragios. Esto indica que hay un avance extraordinario de la proyección de Martín Lousteau.
¿Y en la Provincia?
En el caso de la provincia de Buenos Aires igual. Hace menos de un año publicaron una solicitada donde el 90% de lo podríamos llamar la nomenclatura partidaria estaba apoyando a la lista de (Maximiliano) Abad, y decían que cualquiera que se animara a participar era un “marginal aventurero”. Y no solamente participamos sino que logramos más que duplicar la última elección. No fuimos unos marginales aventureros y además impusimos nuestro mensaje político, porque ahora todos ellos hablan de poner en valor al radicalismo y no ser un furgón de cola.
Vimos a Lousteau yendo a respaldar a su candidato en Córdoba, también el desembarco en la Provincia. Algunos afiliados de su armado manifiestan el temor de que se esté apurando al proyectarse nacionalmente y que se termine “quemando” como candidato.
Esto va a tener un efecto domino. Cuando estas cosas se producen hay un efecto contagio muy fuerte. Se tendrá que evaluar si conviene o no conviene todavía exponerlo. Sobre esto, a las PASO hay que aprovecharlas al máximo: acá se tiene que terminar el dedo. Quedó demostrado que no puede haber cuatro vivos que en una habitación hagan una distribución totalmente arbitraria de los espacios de poder, sin transparencia y sin democracia.
¿Cuando decís “dedo” te referís al PRO en el armado de las listas?
Sí, y a la complicidad muy servil, sumisa y sometida de lo que fueron las autoridades partidarias del radicalismo.
Ahora, uno de los fundamentos que usaba la lista de Abad era que, antes de 2011, la UCR tenía 12 intendentes y ahora pasaron a tener 35. Pasaron a presidir los bloques de diputados y senadores tanto en Nación como PBA. Son datos que son reales también, ha resurgido la UCR con la alianza del Juntos por el Cambio.
Esos datos no son reales. Pero por sobre todas las cosas, uno lo que tiene que preguntarse es si esto pasa solamente por un criterio cuantitativo, o tiene que ver con el contenido político de las políticas que uno expresa. No hay ningún tipo de duda de que las políticas que se expresaron fueron las del PRO. Hay que salir del lugar de confort de aspirar solamente a cargos legislativos y plantear una verdadera alternativa de poder.
Hubo un enfrentamiento en una reunión de la UCR en Barracas. ¿Qué sensaciones te genera? Por que prácticamente se enfrentaron a los tiros…
Toda manifestación de violencia y expresiones de intolerancia son total y absolutamente repudiables, provengan de quienes provengan. No justifico ninguna acción, y menos en un partido que en su ADN tiene la transparencia y democracia. En las elecciones del domingo también vimos a Gustavo Manes, hermano de Facundo, tratando de impedir de manera violenta la fiscalización.
¿La única forma de que la UCR tenga protagonismo dentro de Juntos por el Cambio es a través de las PASO? Porque pensar una lista de unidad con un radical candidato y uno de los tantos dirigentes del PRO que se alistaron para ser gobernadores, es difícil.
Tenés toda la razón del mundo. ¡Pero para eso entonces están las primarias!
¿Y si no hay PASO?
Es que PASO, ya el Gobierno dijo que va a haber, hasta con fecha. Están justamente para evitar ese dedo antidemocrático.
