El Gobierno confirmó que el programa Cuota Simple dejará de estar vigente a partir del 30 de junio. Comercios y hogares de ingresos medios y bajos temen una nueva caída en las ventas y el acceso al financiamiento.
El Gobierno nacional anunció que no renovará el programa Cuota Simple, una herramienta que permitía financiar compras en 3 y 6 cuotas fijas con tasas subsidiadas. La medida, que entrará en vigencia el 1 de julio, fue confirmada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y generó preocupación entre pymes y consumidores, especialmente en un contexto de consumo aún frágil y desigual.
Cuota Simple había sido relanzado por la gestión de Javier Milei en diciembre de 2024 como una versión acotada del histórico Ahora 12. Aunque con menor alcance, seguía siendo una de las pocas opciones de financiamiento accesible para sectores medios y bajos. Su eliminación coincide con negociaciones entre el Gobierno y bancos privados para reemplazar el esquema estatal por convenios comerciales propios, aunque estos no ofrecen la misma cobertura ni continuidad.
Según datos oficiales, en abril el programa registró más de 3,1 millones de operaciones por un total de $433.755 millones, con un ticket promedio de $139.719. El rubro de indumentaria lideró las ventas, seguido por neumáticos y calzado. Sin embargo, el consumo real cayó un 28,6% interanual, reflejando el deterioro del poder adquisitivo y la menor cobertura del plan.
El impacto social también es significativo: un estudio del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas reveló que el 91% de los hogares argentinos está endeudado, y que las estrategias más comunes para enfrentar la situación son buscar promociones, resignar marcas y restringir consumos.
Como alternativa, desde el 1 de julio comenzará a regir el programa Cuotas MiPyME, impulsado por CAME y la empresa de pagos Payway. Permitirá a comercios pyme ofrecer 3 y 6 cuotas con tasas promocionales, aunque con requisitos más estrictos y sin el respaldo estatal directo.
En un escenario donde el consumo masivo aún no recupera los niveles previos y las pymes enfrentan una fuerte retracción de ventas, la desaparición de Cuota Simple deja un vacío difícil de llenar. Para muchos, representa el fin de una herramienta clave para sostener la demanda interna.
