Luego de dos semanas de concluida la contienda electoral que tuvo lugar en la provincia de Santa Fe, el análisis del desempeño de las diferentes fórmulas y las repercusiones que dichos resultados provocaron a nivel nacional, tienen mucho que ver con cuestiones vaticinadas con anterioridad a los comicios, y algunos otros comportamientos no previstos.
Por Federico Castellitti, estudiante de Cs. Políticas de Universidad del Litoral
En primer lugar, creo importante destacar ante todo el nivel de participación ciudadana alcanzado en la realización de los comicios. La participación de un %73,68 (Ver https://www.tribunalelectoral.santafe.gov.ar/anteriores/elec2011/prima2011/resulprov.php) del padrón electoral es un dato de suma relevancia, más allá de la satisfacción que a entusiastas de la democracia, entre los cuales me incluyo, nos provoca. A ello se debe agregar el hecho de que siempre en una elección en la cual se ponen en juego internas, la participación tiende a descender, en relación a la incógnita que se les plantea a algunos ciudadanos respecto el hecho de sufragar obligatoriamente en una instancia que creen innecesaria.
CONTINUIDADES, SORPRESAS Y ALGO MÁS
En el análisis del desempeño electoral de cada frente es destacable mencionar como se marca una tendencia que comenzó en las elecciones legislativas del 2009 en la cual la principal oposición en la provincia, representada en las elecciones actuales por el Frente Santa Fe Para Todos (Rossi, Perotti, Bielsa y Mercier) lograba proporcionalmente un mejor desempeño que los candidatos del Frente Porgresista Cívico y Social (en la elección actual Bonfatti, Barletta, Giustiniani y Cáceres). En definitiva, esa tendencia se trasladó a la actualidad en una victoria de la oposición de casi %2 - %42,63 sobre %40,98- mientras que en la lectura realizada a partir de los desempeños de cada fórmula, la victoria del candidato oficial Antonio Bonfatti con 299793 votos, sobre los 276582 obtenidos por Agustín Rossi y los sorprendentes 241631 logrados por Miguel del Sel, marcó un importante triunfo del oficialismo provincial.
Mientras existía un común denominador entre analistas y diferentes sondeos electorales respecto los posibles vencedores de los frentes más importantes en contienda, con Bonfatti y Rossi como vencedores, se mencionaba una posible destacada elección del represente provincial del PRO, Miguel Del Sel, pero no de la forma en que se dio, obteniendo el tercer lugar general.
La segunda mención particular es en referencia al intendente de la ciudad de Santa Fe, quien concretó una muy buena elección logrando el segundo lugar en el FPCyS, obteniendo una diferencia importante respecto Giustiniani, quien a principios de año era el candidato principal y primer referente a vencer en la interna, así como es importante destacar la perfomance de Omar Perotti, logrando el segundo puesto en el Frente Santa Fe para todos, relegando al ex canciller Rafael Bielsa al tercer lugar. A nivel municipal, el dato destacado es la aplastante victoria del candidato oficial en la ciudad de Santa Fe Jose Corral, con el %70 en su interna y alrededor de un %40 más que el segundo precandidato más votado. En Rosario, la tendencia se mantuvo respecto la actuación oficialista, y del FPCyS, ya que la precandidata del Socialismo provincial Monica Fein, obtuvo 154478 votos, mientras el segundo precandidato con más votos, del mismo frente, fue quien encabezó la lista Unidad Progresista (Barletta y Corral) Jorge Boasso con 117352, y el Frente Santa Fe para Todos, muy lejos con el precandidato Cavallero con 97241 votos.
BOLETA ÚNICA, NOVEDAD ELECTORAL
La última referencia de análisis pone el foco en el debút de la boleta única, reemplazando la antigua lista sábana. Respecto esto existen consideraciones positivas, que se deberían tomar en cuenta a nivel nacional, y algunas correcciones a las cuales de debería abordar, para perfeccionar el proceso electoral y el correspondiente escrutinio. A partir de la incorporación de la boleta única se logró avanzar en objetivos que tienen que ver con la transparencia del proceso, la facilitación del ejercicio ciudadano a la hora de identificar y depositar su voto, y por último, terminar con el arrastre que se daba a través de la lista sábana, aunque no de forma total como es promocionado por sus principales defensores, ya que en el caso de las categorías de precandidatos legislativos, sólo aparece en la boleta él primer candidato de la lista.
Cuestiones a corregir, tienen que ver tanto con la boleta en sí misma, como respecto la publicidad y capacitación ciudadana que se brindó desde el Estado. Muchos especialistas en el análisis de sistemas electorales coinciden en que las cinco boletas deberían reducirse a dos, una por categoría, agrupando cargos municipales y provinciales, generando un mayor ahorro, facilidad en el recuento, y evitando a partir de esto un “corte de boleta” involuntario, provocado por el desconocimiento de la ciudadanía respecto la pertenencia de los precandidatos de los diferentes cargos en disputa de una misma lista. Es decir, y como ya he mencionado en una anterior columna, es sólo una parte de la ciudadanía, aquella que se encuentra en condiciones de armar conscientemente un conjunto de cinco boletas sabiendo qué diputados, senadores o concejales responden a qué precandidato a gobernador o intendente. Es responsabilidad de dicha educación ciudadana electoral, que el Estado explique no sólo cómo es el procedimiento para realizar el voto, sino también la herramienta que tiene el ciudadano a partir de la posibilidad de armar su propia lista de precandidatos, optando entre unos y otros según los cargos en disputa.
Es importante mencionar que gran parte de la gran cantidad de votos anulados en la elección – en algunos casos en mayor cantidad que votos en blanco- se dieron de forma involuntaria a partir del desconocimiento respecto el procedimiento del sufragio, ejemplo de ello es la gran cantidad de boletas anuladas (personalmente pude comprobarlo) en la cual el elector optaba por un candidato de cada una de las internas, en una misma boleta. En ésta misma línea de análisis, una discusión a futuro debería ser el porqué de la decisión de separar los votos en blanco de los afirmativos, algo sobre lo que muy pocos analistas se han expresado.
Las elecciones santafesinas han sido articuladas a nivel nacional como termómetro y fecha límite para definiciones de frentes y lanzamientos de cara a octubre, convirtiéndose de esta forma no sólo en el objeto de análisis por la implementación de la boleta única, sino a partir de los movimientos y decisiones que definirán las principales fórmulas de cara a la carrera por la presidencia de la nación.
