La ausencia de Santiago Caputo en la reunión de Gabinete volvió a exponer las tensiones dentro del Gobierno. El asesor perdió el control de la estrategia digital de La Libertad Avanza y Santiago Oría asumió nuevas funciones. En medio de ese escenario, Caputo publicó un mensaje que fue interpretado como una advertencia sobre el rumbo del oficialismo
La reunión de Gabinete que Javier Milei encabezó este lunes en Casa Rosada dejó una señal política que excedió la agenda formal del encuentro. Santiago Caputo no asistió a la cumbre y su ausencia se produjo en un momento de fuertes movimientos dentro del esquema de poder presidencial. El Gobierno explicó que el asesor no concurrió por «problemas personales».
El faltazo adquirió relevancia por otro dato: el encuentro tampoco tuvo la tradicional fotografía oficial. La Casa Rosada solo informó que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la titular de Capital Humano, Sandra Pettovello, no participaron por «viajes». Más tarde apareció la explicación sobre Caputo.
El episodio volvió a poner bajo la lupa el lugar que ocupa el asesor dentro del círculo más cercano al Presidente. Durante los últimos meses, el espacio de Caputo sufrió varios recortes de poder frente al avance de Karina Milei y de dirigentes vinculados a su estructura.
Uno de los terrenos donde el cambio resultó más visible fue la comunicación. El cineasta Santiago Oría asumió nuevas responsabilidades dentro de la estrategia digital del Gobierno y de La Libertad Avanza. El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció ese nuevo escenario cuando fue consultado sobre el rol de Oría.
Adrián Ravier confirmó que el cineasta Santiago Oria pasó a tener responsabilidad de la comunicación digital, y aclaró que «no le quita importancia a Santiago Caputo»: «Para el Presidente, es una persona fundamental». https://t.co/Lh5HEcvk10 pic.twitter.com/vG9iRsuHTl
— MDZ Online (@mdzol) August 25, 2026
«Entiendo que sí«, respondió Ravier ante la consulta sobre si Oría quedó al frente de la estrategia digital oficial. El portavoz también buscó relativizar el desplazamiento de Caputo y sostuvo que el nuevo esquema «no le quita importancia» al asesor.
En la misma línea, Ravier defendió el vínculo entre Milei y Caputo. Según el mensaje difundido por MDZ Online, afirmó que «Para el Presidente, es una persona fundamental«.
Pero la distribución de funciones muestra un cambio concreto. Caputo dejó de controlar un área que durante meses resultó central para la construcción política del Gobierno: las redes sociales, la estrategia digital y buena parte de la comunicación de La Libertad Avanza.
El avance de Oría se vinculó con una estrategia impulsada por Karina Milei y Martín Menem. El objetivo fue tomar mayor control sobre la comunicación partidaria y sobre la presencia digital del Presidente.
La pérdida de ese territorio se sumó a otros retrocesos. En marzo, el karinismo avanzó sobre Justicia con la salida de Mariano Cúneo Libarona y el desembarco de Juan Bautista Mahiques. También apareció una disputa por áreas como la SIDE y ARCA.
En julio llegó otro golpe para el sector de Caputo. Un decreto modificó la estructura de distintos organismos y sacó de su órbita al ENACOM, ARSAT y el Correo Argentino. El movimiento trasladó poder hacia otros sectores del Gobierno y redujo el alcance de la estructura que respondía al asesor presidencial.
Caputo, sin embargo, conservó influencia sobre áreas estratégicas. Entre ellas aparecen ARCA, la SIDE y empresas públicas. Además, mantuvo el vínculo directo con Milei como uno de sus asesores.
El cambio en la comunicación también tuvo una consecuencia política. El Gobierno comenzó a mostrar una nueva estructura para administrar las redes del oficialismo justo cuando Milei enfrenta una etapa de mayor exposición y menor capacidad para imponer su agenda digital.
En ese contexto apareció el mensaje de Caputo en X. El asesor publicó una extensa frase en inglés sobre su capacidad para detectar patrones y anticipar un desastre antes que el resto. Luego agregó una sola palabra: «Verdadero«.
La frase fue interpretada dentro y fuera del oficialismo como una señal hacia quienes disputan el poder interno. Caputo escribió:
«Pattern recognition might be my least favorite neurodivergent ability. «Oh… I see exactly where this is heading. Surely everyone else sees it too, right?» Oh. They don’t. Guess I’ll just sit here in silent horror and watch the disaster unfold exactly as predicted«.
La traducción difundida fue: «El reconocimiento de patrones podría ser mi habilidad neurodivergente menos favorita. «Oh… Veo exactamente hacia dónde va esto. Seguro que todos los demás también lo ven, ¿verdad?» Oh. No lo ven. Supongo que solo me sentaré aquí en un horror silencioso y veré cómo se desarrolla el desastre exactamente como predije«.
El mensaje apareció después de la pérdida del control sobre la comunicación digital. La advertencia, por su contenido y por el momento elegido, alimentó las versiones sobre el malestar de Caputo con el nuevo esquema de poder.
La interna tiene además una dimensión más amplia. La disputa no se limita a quién maneja las redes. También involucra organismos, funcionarios y áreas que durante meses formaron parte del radio de influencia del asesor.
Por eso, el faltazo de Caputo a la reunión de Gabinete funcionó como una nueva señal dentro de una cadena de movimientos que redujo su peso político. La Casa Rosada intentó preservar la idea de que el vínculo entre el asesor y Milei sigue intacto. La distribución de poder, sin embargo, muestra un escenario diferente.
El mensaje de Caputo agregó otra pieza al rompecabezas. Mientras el oficialismo busca ordenar su comunicación bajo nuevas autoridades, el asesor que durante meses tuvo un papel central en esa estrategia dejó una advertencia en público: él dice ver hacia dónde va el proceso y asegura que los demás todavía no lo advierten.
La tensión, así, quedó expuesta en dos planos: Caputo se ausentó de la mesa de Gabinete y, al mismo tiempo, perdió parte del territorio desde el cual ejerció mayor influencia sobre Milei y sobre la comunicación libertaria.
