El legendario técnico estaba internado por coronavirus y su cuadro se había agravado en los últimos días
Se fue otro de los grandes del fútbol argentino: está mañana, falleció Carlos Timoteo Griguol a los 86 años debido a una afección pulmonar agravada por el coronavirus. El histórico director técnico de Ferro, Rosario Central y Gimnasia LP, entre otros, estaba internado en el sanatorio Los Arcos de Palermo desde hace 3 semanas producto del Covid-19.
La noticia la confirmó su yerno y exfutbolista, Víctor Hugo Marchesini, quien escribió en las redes sociales: «Se nos fue Timo. Gracias por todo viejito, imposible no tenerte presente minuto a minuto. Te voy a extrañar”.
El «Maestro» se habia vacunado a fines de febrero contra la enfermedad pandémica pero el 12 de abril empezó a tener complicaciones para respirar. Hace 10 días su cuadro se complicó y lamentablemente no pudo sobrevivir a la afección pulmonar.
El reconocido técnico nació en Córdoba el 4 de septiembre de 1934. Su sueño siempre fue dedicarse al fútbol: entre 1956 y 1969 jugó en Atlanta (ganó la Copa Suecia en 1958) y en Rosario Central. Después de su retiro, en 1970 comenzó a trabajar en las inferiores del club rosarino. En 1973 tomó el mando de la Primera y ese año se consagró campeón del Torneo Nacional. Un año después conquistó la Liguilla pre-Libertadores y en 1975 alcanzó la semifinal de la Copa más importante de América.
Ya en la década del ’80 su carrera tuvo un punto de quiebre: luego de un paso por Los Tecos de México, una segunda etapa en el «Canalla» y un corto paso por Kimberley de Mar del Plata, Griguol desembarcó en Ferrocarril Oeste para hacer historia. Fue subcampeón del Metropolitano ’81 detrás del Boca de Maradona y perdió la final del Nacional con Rivera.
Pero la vida le dió revancha al año siguiente: fue campeón del Nacional ’82 y volvió a repetir en el mismo torneo del ’84. Ídolo en Caballito, consumando los dos únicos títulos de Ferro en toda su historia: un recordadísimo equipo que marcó una época en el fútbol argentino.
Después tuvo un paso por River en 1987, donde llegó para reemplazar a Héctor «Bambino» Veira que venía de ganar todo en el «Millonario» (Copa Libertadores e Intercontinental). En el club de Núñez ganó la Copa Interamericana en ese año que fue técnico. En 1988 volvió a Ferro y se mantuvo hasta 1993.
En 1994 recaló en Gimnasia de La Plata. Allí fue segundo en el Apertura ’95 y Apertura ’98. Estuvo muy cerca de conseguir el primer título liguero de la historia del Lobo, con ese recordado equipo donde jugaban los mellizos Barros Schelotto. Luego, tuvo pasos por Betis de España, Unión de Santa Fe y se retiró en 2004 en el equipo tripero.
Sin dudas, dejó un legado en el fútbol argentino con un estilo único que lo convirtió en uno de los personajes más queridos.
