El dirigente sindical fue contundente al referirse al rol de la CGT, calificándola como una «institución desprestigiada».
Facundo Moyano, referente sindical de los trabajadores del peaje e hijo del histórico dirigente Hugo Moyano, compartió sus reflexiones sobre la coyuntura política y laboral en Argentina, con críticas al gobierno de Javier Milei, al kirchnerismo y al sindicalismo tradicional.
Moyano consideró que el país necesitaba ordenar la macroeconomía, pero cuestionó el método implementado por el gobierno actual. «No se puede decir que gastar más está bien o discutir que tiene que haber superávit fiscal, superávit comercial y que no tiene que haber inflación», señaló. Sin embargo, discrepó con que ese objetivo se logre a costa del sacrificio de amplios sectores de la población. «Está bien el esfuerzo, pero lo que no se le puede pedir a la gente es sacrificio y menos sufrimiento», enfatizó.
En una entrevista con el diario Clarín, el dirigente sindical describió que muchos trabajadores deben desempeñarse en dos o tres empleos para mantener a sus familias, algo que antes lograban con un solo trabajo. «Eso está pasando y eso es más que esfuerzo, eso es sacrificio», afirmó.
Críticas a la polarización y la violencia discursiva
Moyano apuntó contra el tono polarizador de la política actual, que, según él, se ha intensificado con Milei. «El 30% que votó a Milei en primera vuelta expresó mucha bronca y hasta odio en muchos casos», comentó, al tiempo que calificó al líder libertario como un populista de derecha. «Su proyecto es desregulación del Estado, es sacar impuestos, aunque todavía estoy esperando que saquen el impuesto a las Ganancias, como lo votó cuando era legislador», recordó.
Para Moyano, el discurso de Milei tiene similitudes con el del kirchnerismo. «Con esas contradicciones y esa demagogia, no es otra cosa que un populismo, pero de derecha», expresó. También criticó a Patricia Bullrich, a quien consideró «la mayor expresión de la contradicción de la casta política».
La CGT y el sindicalismo, en la mira
El dirigente sindical fue contundente al referirse al rol de la CGT, calificándola como una «institución desprestigiada». Señaló que la central obrera guardó silencio durante el gobierno de Alberto Fernández, pese a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. «Hubo gremios que con Alberto perdieron 26% de poder adquisitivo y se callaron, no hicieron nada», sostuvo. Además, cuestionó la realización de un paro a solo 40 días del inicio de la gestión de Milei. «Eso la desprestigia totalmente», afirmó.
Moyano también abogó por una democracia sindical para fortalecer el sindicalismo y mejorar la representación de los trabajadores. «Al no haber democracia, se limita el esfuerzo y el dirigente se aburguesa», declaró. En ese sentido, destacó el modelo de su sindicato, donde la afiliación no es obligatoria y los mandatos son limitados.
Críticas al kirchnerismo y el futuro del peronismo
El dirigente señaló que el kirchnerismo transformó al peronismo en «un partido de izquierda o peor aún, en una orga de izquierda». En su opinión, las políticas de ese espacio contribuyeron al crecimiento de figuras como Milei. «Los pibes para la liberación no liberaron nada, nos trajeron a Milei», sentenció.
Sobre el futuro del peronismo, Moyano fue escéptico respecto a un posible cambio bajo el liderazgo de Cristina Kirchner. «Los que no supieron brindar las soluciones ahora las van a brindar. Están más grandes, más desgastados, ya han mostrado que no podían», opinó.
En cuanto a sus perspectivas políticas, Moyano aseguró que seguirá trabajando en proyectos concretos que trasciendan las discusiones electorales. «El defecto histórico del peronismo es discutir siempre proyectos electorales y nunca proyectos de país», concluyó.
