La concejal francisquista de San Isidro habló sobre el proceso de reordenamiento que atraviesa Unión Celeste y Blanco en la provincia de Buenos Aires. Opinó sobre el proceso de alianzas y lanzó críticas al kirchnerismo. “Vamos a enfrentar al miedo con libertad”, dijo. Además, desde su especialidad, analizó el escenario energético.
LaNoticiaWeb dialogó con Ester Fandiño, concejal de Unión Celeste y Blanco de San Isidro. Habló de cómo el francisquismo se reacomoda en terreno bonaerense para el armado frentista opositor del año que viene. No desestimó alianzas con otros sectores de la oposición y criticó al kirchnerismo.
Se puede ver cómo trabaja el PRO, la UCR, el possismo, el Peronismo disidente, ¿pero cómo está hoy el francisquismo?
Se está reordenando Unión Celeste y Blanco. Se ven las reuniones de Macri con Posse, la protección a Scioli en los medios, pero no se habla mucho del partido de Francisco. Hace pocos días se hizo una reunión en Escobar donde participaron 24 distritos de la primera sección electoral, que es conducida por los diputados nacionales Fernando Rozas y Natalia Gambaro. Estuvieron Alberto Roberti, Mercuri, Alfredo Attanassof, María Elena Torresi, “Pepe” Scioli, el propio De Narváez y Gustavo Ferrari. Por San Isidro pude participar del encuentro, junto a María Moret, Martín Palma que es del peronismo disidente y trabaja en Malvinas Argentinas con Cariglino, y Agustín Jaureguiberry del PRO. Nuestra idea es que esto se arma de abajo para arriba. Las buenas noticias es que las encuestas dan muy bien, superando el 50 %. Creció mucho junto con la caída de Cristina Kirchner. La propuesta del partido es prepararse para la contienda del 2013. No hay 2015 si no hay 2013. Francisco necesita renovar su banca, pero esencialmente plantarse como una posibilidad para 2015. Vamos a estar en la defensa de las instituciones. Vamos a enfrentar al miedo con la libertad. Vamos a enfrentar al grito con el diálogo, aún con el kirchnerismo. Es lo que la sociedad está pidiendo, se está quejando de tanto autoritarismo. Si lo podemos hacer con Cristina hasta el 2015 sería el ideal que vamos a defender.
¿Se piensa en alianzas?
En el encuentro de Escobar no se dijo nada. Francisco viene de una experiencia muy fallida el año pasado con el UDESO. Para el 2013 se va a hacer un frente, pero nosotros vamos a estar parados desde una definición peronista. El PRO Peronismo es un escenario donde nos sentimos cómodos, porque nos permite revindicar los logros del 2007 y 2009. En todos los distritos se ve un resurgir de la gente que se acerca a la militancia.
¿El frente se armaría desde el peronismo?
El peronismo siempre es frentista, siempre va en alianza. También significa firmar tu identidad. Unión Celeste y Blanco es peronista, y tratamos de representar a todo le peronismo desencantado de la provincia. Veo un escenario de tercios, con Cristina y una posición dura que le da el 30 %, la segunda fuerza va a ser el PRO Peronismo, y no hay que desestimar a una tercera fuerza como el panradicalismo o el FAP. Me parece bueno que entra ambos haya un pacto de gobernabilidad, pero sin mezclarse. Lo que va a costar es armar las listas para octubre de 2013. Me parece que antes de las primarias hay que permitir internas en los partidos.
¿Cómo está la relación con el PRO?
En San Isidro somos un ejemplo raro, tenemos amistad y una relación perfecta. Si Francisco no va con Posse se va a volver a unir. Con nuestros amigos de Convocación Ciudadana tenemos una diferencia muy fuerte respecto del tema del possismo, pero no en relaciones personales y de trabajo. Acá y en la provincia estamos bien con el PRO. En el Senado existe el bloque Unión PRO. En la Ciudad de Buenos Aires hay una línea del macrismo que se llama Propuesta Peronista con Ritondo y Santilli. Y esto se podría replicar en todos los distritos.
¿Cómo puede influenciar la negativa de Michetti para encabezar la lista en la provincia?
Creo que aceleró el vínculo o la posibilidad del acercamiento. Sin dudas Michetti era una excelente candidata y deja huérfano al PRO. Tendría que ser reemplazada por Jorge Macri, pero está muy cómodo en la intendencia de Vicente López, y haciendo las cosas bien.
¿Y a nivel nacional?
El acuerdo es no hablar del 2015. Sabemos que no va a haber 2015 sin 2013. En el PRO instalan a Mauricio. En lo personal te diría que yo adhiero perfectamente a eso. Pero el partido no se ha expedido. Las candidaturas son una forma de dividir. Argentina está pasando un momento muy duro, institucional y económico. Se necesita una construcción de conjunto entre todos los que seamos demócratas. No tiene que quedar afuera el kirchnerismo, los que tienen que quedar afuera son los violentos, los que desconocen la institucionalidad.
¿Cómo analizó la foto de Mauricio y Jorge Macri con Posse y Cariglino?
Los dirigentes están todos charlando con todos. Y está bien que lo hagan. Hay que entenderse. Nos tenemos que diferenciar del escenario de crispación del kirchnerismo. Más allá de las ideas. Porque aún las mejores ideas las lleva adelante con violencia, con la confrontación como metodología. Yo no adhiero a eso. Creo que no sirve en ningún lugar del mundo, excepto en países con gobiernos autoritarios. Y si algo me faltaba para convencerme es que todos los indicadores de la Argentina dan para atrás. Más pobreza, menos empleo, menos crecimiento, más tasas de interés. Si fuésemos ultrapragmáticos, que no nos importa nada más, y revisáramos solamente el resultado de estos gestos, veríamos que no sirve. Yo me siento en el campo nacional y popular, lo estuve toda la vida, cuando gobernaban los militares, y ahora no puedo pensar otra cosa.
Respecto a la reforma constitucional que podría habilitar la re-reelección parece a veces que la oposición lo discute más que el gobierno.
Pensamos que el oficialismo tiene mucha habilidad para comunicar, para plantear la agenda política. En términos de cuentista política, en cómo Cristina plantea el poder, ella necesita instalar el tema de la reforma. Creo que la oposición, sin confundirse, no debe entrar en ese diálogo. Al final ocupa más tiempo en la oposición y estamos siempre hablando de lo que plantea Cristina. La marcha del 13 de septiembre fue una demostración de lo que quiere el pueblo argentino, no lo veo como un fracaso de la oposición. En San Isidro no vi nada violento. Algunos votaran a Posse o a otros, pero se reconocen como vecinos, nunca los argentinos deberíamos enemistarnos hasta tal punto. Revindico la frase de Perón del 73 cuando dijo que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. El que piense distinto no es peronista.
Usted es especialista en temas energéticos, ¿cómo ve la situación hoy?
Hoy Argentina tiene un estrangulamiento en el tema energético muy grave, producto de la acción de gobierno, que significa acumular divisas para importar energía. Además nos llevaron a una dependencia de los hidrocarburos. Por más que hagamos cosas con YPF no vamos a tener gas ni petróleo por los próximos 5 años. Esto nos vincula a países petroleros como Irán, Venezuela, Ecuador, o gasiferos como Bolivia. Con lo cual trae un sesgo ideológico que me disgusta profundamente. Hay que generar una revolución con las energías renovables, hidroeléctricas, solar, eólicas. Todo el dinero hay que ponerlo en el desarrollo de esas energías e integración con otros países de Latinoamérica, que va a ser más barato y menos ideoologizante. Ese debería ser el desarrollo de una Argentina pacificada. Cristina Kirchner enfrenta ese modelo.

