La concejal opositora de San Isidro hizo críticas a la gestión municipal. Habló sobre la rezonificación del Hipódromo y pidió mayor transparencia en el proyecto inmobiliario. Hizo menciones al futuro político de Posse. Explicó cómo funciona el interbloque conformado con el Frente Renovador y ConVocación por San Isidro.
Ester Fandiño es en la formalidad concejal de Unidos por San Isidro, se define como una legisladora denarvaísta de Unión PRO, y conforma un interbloque en el Concejo Deliberante de San Isidro con el Frente Renovador y el vecinalismo de ConVocación por San Isidro. Visitó LaNoticiaWeb Radio en FM Simphony y, con el Lollapalooza empezando a sonar en el Hipódromo, se explayó sobre el proyecto inmobiliario al que aspira el Jockey Club.
El hipódromo de San isidro necesita dinero. Algo pasó y ya no recauda lo de antes. Ahora apareció el Lollapalooza, hubo una rezonificación para emprendimientos inmobiliarios y comerciales…
Todavía no se conoce el proyecto…
Dicen que son galerías.
En realidad alguien lo debe conocer, pero oficialmente nadie lo informa. Lo único que se hizo en la última sesión fue asignar nuevos parámetros urbanísticos a 43 mil metros cuadrados, para habilitar la presentación de un proyecto. Oficialmente ese proyecto aún no existe. Cuando llegó la propuesta, varios concejales que no acompañamos el proyecto, pero sí preocupados en dar soluciones productivas, nos reunimos con la Comisión Directiva del Jockey Club y les dijimos que en los términos que estaba planteado el expediente no podíamos aceptarlo. No obstante, estamos de acuerdo en conversar para una solución de brinde sustentabilidad financiera pero que sea consultada a los vecinos de San Isidro. Creo que las 300 hectáreas del Hipódromo tienen un crédito ambiental. No es lo mismo que esté o no esté. Tiene beneficios que deben ser reconocidas.
¿Usted qué tipo de consultas planteaba?
Yo quiero conocer el proyecto. Que sea algo más complejo que una nota como la que apareció en el expediente. Es un papel que ingresó antes de mediados de 2013, luego se perdió, y se rearmó. Con lo cual faltan fojas. Es bastante pobre. Les pedimos que expliciten un poco mejor el proyecto para evaluar el estudio de impacto ambiental. Esa es una carencia de todo el sistema, porque el estudio lo presenta el desarrollador del proyecto. Después hay una declaración de la autoridad, el Municipio. El impacto es ambiental y social. Esa esquina de San Isidro es de una complejidad tremenda. Lo que pase ahí tiene afectación directa en los vecinos.
¿Cómo está el expediente ahora?
Con la mayoría del oficialismo se aprobó otorgar parámetros urbanísticos, equivalentes a los de Avenida Márquez hacia el Norte. La reflexión que sigue faltando es cómo va a hacer San Isidro para proteger los créditos que tiene en materia ambiental y turística. Esto debe tener una resolución con un sentido un poco más comunitario. Mi opinión, firme en el rechazo, es que esto es un modelo de Poder: no consulta a los vecinos porque quiere dar la imagen de que se puede arreglar con él, que consigue que los concejales levanten la mano. Esto también es menos de lo que merecen los propios concejales oficialistas, que probablemente en algunas cosas piensen como yo.
Posse ya no oculta sus deseos de ser gobernador. ¿Cómo repercute en lo local, se pueden dinamizar las cosas?
Los chicos a veces dicen: “a mi me torra algo”. Y a mi me “torra” que en la crisis de la Argentina, el problema que tenemos, estén todos hablando de candidaturas. Lo incluyo a Posse, a Scioli, a todos. El reemplazo de Posse, si va a la gobernación o diputación, ya está planteado. Creo que está perfilada la persona, lo veo claramente a Carlos Castellano. Se manejan desde hace muchos años con pocos conflictos, con lo cual deben tener mecanismos de consensos mejores que los que tenemos en la oposición. De todas maneras me parece que cualquier intendente, Jorge Macri, Andreotti, Posse, deberían ver cómo gestionar en esta crisis.
¿Usted sigue como Unión PRO o ya está en el macrismo?
Mi bloque se llama Unidos por San Isidro y me defino como una concejal de Unión PRO. Cuando me convocó Francisco De Narváez yo tenía mi oficina en Madrid, vine porque era un momento donde podía tomar esto con un compromiso importante. Me siento parte del peronismo disidente, del PRO, y del vecinalismo de ConVocación. El interbloque que armamos tiene esas características, probablemente yo sea la más PRO. Somos cinco porque estamos con el Frente Renovador de Durrieu y Gelay, junto a Abella Nazar y Hilding Ohlsson. Lo avalamos a fin de año cuando los cuatro concejales del FAP se constituyeron en interbloque y pretendían la vicepresidencia segunda. Nosotros nos constituimos en cinco y sostuvimos que el Frente para la Victoria, por ser el bloque único más numeroso tenía que ocupar ese lugar. Eso marca nuestra línea. No tenemos todas las afinidades para estar en un único bloque, pero tenemos para San Isidro absolutas coincidencias sobre las políticas públicas.
¿Se lleva bien con Marcela Durrieu?
Si, es una amiga. Nos conocimos en la calle antes del retorno de la democracia, manifestando en contra de la ley de amnistía de los milicos. Desde entonces tenemos relación, entre la amistad, la política, los hijos, y pasaron 30 años. De todas formas mantenemos siempre nuestra individualidad política, y eso nos permite una buena interlocución.

