La concejal denarvaísta brindó detalles sobre el traslado de Tribunales para el emplazamiento de la Ciudad Judicial; ya consiguieron el aval de la Suprema Corte bonaerense y del gobierno provincial. Se mostró entusiasmada con un nuevo perfil urbanístico y estratégico para el distrito. Además, definió como una “fórmula ganadora” a la alianza entre el macrismo y el peronismo no kirchnerista.
Ester Fandiño, la concejal denarvaísta de Unidos por San Isidro, fue una de las principales impulsoras del traslado de los Tribunales al barrio de Boulogne. Encabezó el pedido hace dos años y hoy conforma la Comisión Ad Hoc que evalúa el traslado junto al Ejecutivo local. También integran la comisión el Colegio de Abogados, el Colegio de Arquitectos, la Cámara de Comercio, el Arzobispado y la Pastoral Social.
“El año pasado trabajamos para conseguir distintos acuerdos con la provincia de Buenos Aires, que tiene un planeamiento edilicio donde el municipio quiere opinar. El Presupuesto para la construcción es de la provincia. Nuestra idea es tener todo armado técnicamente y llamar a concurso. Hay algo que se hace mucho en Estados Unidos, y acá se hizo con las penitenciarias, es que viene un privado y construye, y luego se le paga anualmente una cuota. Esto es posible. Por ahora tenemos la idea, pero queremos avanzar con el proyecto de un diseño urbanístico y todos sus alcances”, comenzó diciendo Fandiño.
“En ese lugar está funcionando un emprendimiento comercial, que tiene un contrato con el concesionario. Actualmente funciona DIMA, la Defensa Integral de la Mujer Argentina. Recibió por parte del gobierno 5 hectáreas para que atiendan la problemática de la mujer. Y para poder tener recursos les dan la posibilidad de explotar comercialmente el lugar. Se hizo un contrato con dos empresas, a cambio de que les hagan 500 metros cuadrados. Les pasan algo de dinero, pero hay una diferencia de 50 mil dólares entre lo que obtienen de beneficio y lo que devuelven a la comunidad. Esa concesión hay que hacerla caer, y aparentemente eso ya está resuelto”, agregó la concejal francisquista.
Fandiño tiene la problemática urbanística, ambiental y energética, entre los temas de agenda más relevantes para pensar una nueva región y un San Isidro diferente. “Para mí, la Ciudad Judicial forma parte de un principio de ordenamiento urbano que a San Isidro le faltaba. Va a ser un polo de desarrollo para Boulogne. Queremos instalar la mejor práctica ahí, para reproducir le misma metodología en la Ribera. Las dos zonas que pueden crear valor en San Isidro son la Ciudad Judicial y la Ribera. Y Villa Adelina puede ser el Sillicon Valley de San Isidro, con un parque industrial que reproduzca políticas públicas. Junto a la Región Metropolitana Norte, tenemos el ejemplo de cómo San Isidro empieza a mirar mejor y más alto. Tenemos un problema de traslado, pero Posse sugirió un monorriel y un concurso de ideas, que en realidad va a abarcar un nuevo diseño de ciudad. Lo que está sucediendo es que estamos empezando a hablar otro idioma”.
La concejal amplió su visión sobre la costa sanisidrense: “Nuestra principal exposición a los intereses hegemónicos del kirchnerismo es la Ribera.
UNA FÓRMULA GANADORA
Fandiño también habló de política. Opinó que “a Francisco De Narváez le fue muy bien cuando en 2009 se juntó con Macri y Felipe Solá. Es una fórmula ganadora, más allá de que cambien los nombres. El peronismo no kirchnerista es una fórmula ganadora. Es una articulación en el consenso”.
Agregó que promover los rumores destituyentes hacia Scioli sería “ser funcionales a Cristina”. Además dijo que “los gobiernos locales no saben muy bien cómo van a contener la paz social. Hay problemas con los fondos de coparticipación, problemas de recursos. En San Isidro hay un 60 % de recursos propios, pero una parte viene de coparticipación. Va a ser complejo aún donde hay municipios que gestionan bien”.

