El organismo elevó al máximo nivel salarial a colaboradores de Andrés Vázquez, entre ellos su pareja. La decisión se firmó el último día hábil previo a las elecciones y generó cuestionamientos entre empleados por posibles irregularidades.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aprobó un aumento extraordinario para un grupo reducido de funcionarios alineados con Andrés Vázquez, titular de la Dirección General Impositiva (DGI). La medida incluyó a su pareja, María Eugenia Fanelli, quien en enero asumió la conducción de la Dirección Regional Centro II de Buenos Aires y desde ahora percibirá entre 12 y 13 millones de pesos brutos mensuales.
La decisión se formalizó en la resolución 925/10, firmada por el director del organismo, Juan Pazo, y publicada el viernes anterior. El documento definió un nuevo escalafón salarial para siete agentes, de los cuales seis son colaboradores directos de Vázquez: las secretarias Carolina Sequeira y Sabina Da Silva; la contadora Cynthia Galzerano, casada con Mariano Mengochea, actual jefe de la Subdirección General de Operaciones Impositivas Metropolitanas; los abogados Felicitas Achábal y Claudio Ernesto Castagnola; y la supervisora Yael Dina Bialostozky, vocera del Ministerio de Economía.
En la ARCA existen dos sistemas de progresión. Uno asigna cargos jerárquicos y otro define categorías salariales. Esta última se distribuye por grupos del 3 al 26 y fija un techo para personal no profesional en el nivel 16. Los profesionales ingresan al grupo 17. Con la nueva resolución, Da Silva y Bialostozky pasaron al grupo 22 y el resto al grupo 26, el más alto. Allí los ingresos varían entre 9 y 10 millones de pesos brutos para quienes no tienen cargo jerárquico y entre 12 y 13 millones para quienes sí lo poseen.
La decisión provocó malestar entre los empleados. Señalan que no todos los beneficiarios reúnen los requisitos del convenio colectivo. Las secretarias Sequeira y Da Silva no son profesionales y, según el escalafón, debieron quedar como máximo en el grupo 16. Achábal, jefa de división, debería estar en el 24 y Galzerano, jefa de sección, en el 22. Fanelli y Castagnola recién accedieron a sus cargos directivos y no cumplieron los dos años exigidos para alcanzar el grupo 26. En Economía explicaron que la nueva categoría de Bialostozky responde a su rol como supervisora del Equipo de Enlace de Comunicación Estratégica. “Esta adecuación reconoce formalmente las responsabilidades, atribuciones y nivel jerárquico inherentes al cargo que ocupa”, aclararon fuentes oficiales.
Según empleados del organismo, Vázquez respondió a los reclamos con “órdenes de arriba”. Desde la ARCA justificaron las asignaciones con el rango de los funcionarios implicados: “La ARCA decidió darle esas responsabilidades y cada cargo tiene que corresponderse con el respectivo escalafón salarial”. También remarcaron que no hubo críticas cuando “el kirchnerismo hizo 1220 readecuaciones salariales de estas” en 2023.
La medida llegó en un contexto político complejo. Vázquez mantiene una buena relación con Santiago Caputo, asesor de Javier Milei, enfrentado en la campaña con el ala política del Gobierno integrada por Karina y Martín Menem. En el oficialismo libertario algunos creen que las designaciones buscan proteger a su equipo ante posibles embestidas externas, ya que Vázquez mantiene un conflicto con el empresario tabacalero Pablo Otero por deudas impositivas. “Por ahí Vázquez intenta resguardar a su gente de una posible embestida”, interpretaron fuentes cercanas.
Dentro de la ARCA el malestar podría persistir, aunque en silencio. “Ningún empleado quiere enfrentarse al jefe”, admitieron voces internas. No sería la primera vez que un director utiliza esta herramienta: Ricardo Echegaray en la AFIP firmó un aumento similar para toda la plantilla, y luego Leandro Cuccioli y Carlos Castagneto lo aplicaron para grupos selectos. Las prácticas discrecionales son parte de la tradición del Estado.
