Tal como pretendía el jugador, Banfield tuvo que ceder y será oficializado como la tercera incorporación “xeneize”. Su pase costó más de tres millones de dólares. Falcioni tiene al volante que tanto pidió.
Walter Erviti ganó la pulseada y su felicidad se convirtió en una sonrisa azul y oro. No fue fácil para el volante, pero logró su cometido: ir al Boca de Julio Falcioni, el entrenador que lo vio renacer en “El Taladro” y que ahora lo lleva a su nuevo equipo como su joya más preciada.
Con 30 años, Erviti buscaba un nuevo estímulo en su carrera, por eso sabía que su destino estaba en Boca, después de ser campeón en Banfield y lograr la idolatría de los hinchas del “Taladro”.
Desde Banfield quedó algún resentimiento con el jugador, aunque otros entienden la postura de Erviti, no era fácil negarse a una oferta de Boca, con todo lo que eso significa. Tampoco gustó la insistencia con la que Falcioni pidió al mediocampista.
Con el trato hecho, Banfield recibirá una suma cercana a los 3.200.000 de dólares, una buena suma por uno de los jugadores que más satisfacciones le dio en los últimos tiempos. Ya no se escuchará esa conmovedora ovación en Peña y Arenales. A muchos les dolerá, otros lo recordarán con cariño.
Como en todas las novelas, hubo un final lleno de felicidad para una parte y otro bando que se quedó con amargura, masticando bronca. Erviti es de Boca, tal como él y Falcioni quería. Jorge Ameal y Juan Carlos Crespi le cumplieron al entrenador, que ahora, tendrá la gran presión de, sí o sí, pelear el título de comienzo a fin.
