La actriz fue consultada sobre la versión teatral de Casados con Hijos, y se sinceró en cuanto a sus sentimientos por no formar parte de la obra
En agostó se confirmo que, en enero de 2023 en el Gran Rex, se reencontrará la familia Argento. Se confirmó la ausencia de Érica Rivas y la polémica resurgió, se anunció incluso la incorporación de un nuevo personaje que acompañará a Dardo en la trama. La actriz detrás de la siempre icónica María Elena Fuseneco, habló con Intrusos (América) y contestó las preguntas que le hicieron sobre la adaptación teatral de la sit com argentina.
Rivas, a fines de agosto, estuvo en Alemania, en el marco del Invasion Film Festival, presentando la película El Prófugo. Un cronista del programa que conduce Flor de la V, la felicitó y le preguntó a modo de chiste: «¿En Alemania te preguntaban por Casados por hijos?». Con amabilidad, Érica aseguró que no y se entregó a los múltiples interrogantes que se hicieron sobre los cambios que se hicieron en la adaptación teatral.
Sobre su reemplazo, Jorgelina Aruzzi, aseguró con honestidad: «Ella es lo más, es una actriz divina» y en cuanto a los cambios en el guion para incorporar a Jorgelina agregó: “No tengo idea cómo será en la historia”. Le preguntaron también si pensaba asistir al estreno en caso de que la inviten: «No, no creo, me da mucha tristeza».

Érica Rivas ya se había pronunciado al respecto y siempre comentó que le dolió mucho que la hayan echado. En un dialogo con Teleshow, en septiembre del año pasado, la actriz afirmó: «Me pasó todo lo de Casados con hijos, todos los problemas de salud que tuve. O sea, fue como un remolino muy fuerte. Pero por otro lado sentía la necesidad de recluirme porque la exposición mediática que tuve, sin quererla y sin merecerla, fue tan nociva, tan perjudicial para mí, tan tremenda, que me hizo bien poder replegarme en mí misma». Y confesó: «Nunca me imaginé estar siendo analizada en programas de la tarde, que no comulgo para nada, no comparto nada, me parecen horrendos y que hacen pésimo a la gente, así que estar ahí para mí fue muy difícil, siendo juzgada sin comerla ni beberla, revelando cosas íntimas mías».
