El santacruceño hace equilibrio entre dos sectores esenciales de su proyecto “Kirchner 2011”. Mientras el camionero pretende asumir la presidencia interina del PJ bonaerense, un grupo de jefes comunales temen un ascenso de su poder político. Para equilibrar la balanza, el ex mandatario se reunió con un grupo de intendentes. “Hugo es el presidente del partido, y convocará a una reunión. El que tenga algún problema que lo diga ahí”, lanzó Curto. “Kirchner no lo quiere a Moyano porque no es manejable”, apuntó Duhalde.
Por Gonzalo Cores
Néstor Kirchner diagrama en su cabeza cómo se conformará la coalición de fuerzas sociales, gremiales y políticas que apoyarán al candidato “pingüino o pingüina” en las presidenciales de 2011. Ya con la deserción de la mayoría de los radicales K y de una parte importante del peronismo, pero sobre todo sin el mismo acompañamiento de la clase media en comparación a 2007, el santacruceño aspira que ese frente sea lo más amplio posible. Pero claro, eso trae consigo un juego de intereses que pone en aprietos a más de uno.
LA SALUD DE BALESTRINI LO COMPLICÓ AÚN MÁS A KIRCHNER
El pingüino intenta aglutinar a todos los espacios –dirigentes políticos conservadores y progresistas; sindicalistas ortodoxos y heterodoxos; radicales K y peronistas desencantados- en un mismo espacio, mientras navega en un río turbio y oscilante. Una tarea complicada. Pero todo esfuerzo y cesión vale la pena cuando se trata de la provincia de Buenos Aires, que significa el 40 por ciento del padrón electoral a nivel nacional.
La labor de mantenerla en orden y a todos sus actores políticos satisfechos, se complicó aún más cuando, hace ya 100 días, el vicegobernador y titular del PJ bonaerense, Alberto Balestrini, sufrió un accidente cerebro vascular que todavía lo tiene marginado del escenario.
Ante su grave problema de salud, el pingüino no sólo perdió al hombre que se encargaba de dialogar, convencer y satisfacer a los barones peronistas del conurbano, sino que se le abrió una disputa dentro de ese “frente amplio” que le servirá de base para el proyecto “Kirchner 2011”.
LAS AMBICIONES DEL CAMIONERO
Hace 15 días el líder de la CGT, Hugo Moyano, vicepresidente del PJ provincial, viene presionando a la Rosada para que le permitan asumir la titularidad interina del partido, cargo que –según lo expresa la carta orgánica- le corresponde. El sindicalista más poderoso del país utilizará el puesto como una herramienta para transformar su poder gremial en político y, así, posicionarse en la interna kirchnerista para pelear la Gobernación en 2011, en la que están anotados Daniel Scioli y el tigrense Sergio Massa.
Estas ambiciones tensaron aún más su relación con los caciques de la provincia, con quienes libra una batalla en silencio por el peronismo bonaerense.
La fractura se vio reflejada durante el acto en homenaje a Evita, organizado por la CGT. Si bien concurrió Kirchner Scioli y representantes del Movimiento Evita, del gabinete nacional y del gremialismo, un reducido grupo de intendentes se hizo presente. Fue el caso de Hugo Curto (Tres de Febrero) y Francisco “Barba” Gutiérrez (Quilmes), ambos de pasado sindical, y dos jefe comunales de menor peso, como Aníbal Regueiro (Presidente Perón) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora).
Cuando se lo consultó por las ausencias de los barones del conurbano, el camionero aseguró que “no es el momento de decir que no vienen por tal o cual cosa”. Sin embargo, admitió cierto clima de tensión: “Cuando se comienza a transitar por una etapa electoral siempre aparecen especulaciones, pero no creo que esto esté pasando. Todo marcha como se venía realizando hace un tiempo y no he notado nada de lo que se habla”.
Además, Moyano viene presionando a la Quinta de Olivos para conformar un Ministerio de Trabajo que sea manejado por un hombre de él, algo que el gobierno nacional estaría dispuesto a ceder.
De todos modos, a disputa no sólo es por poder político, sino también económico. La fisura entra ambas partes aumenta cada vez que los intendentes negocian las tarifas para la recolección de basura, un servició que cada vez representa una porción más grande del presupuesto municipal (en promedio, significa el 30 por ciento del gasto total).
LA SOLUCIÓN DE KIRCHNER Y SCIOLI
Los intendentes que no ven con buenos ojos el creciente poder político de Hugo Moyano le reclamaron al ex presidente y al gobernador que conformaran la Comisión de Acción Política (CAP), un espacio que serviría para conducir las riendas del Partido Justicialista bonaerense de manera conjunta.
De todos modos, para no agitar más las aguas, desde la Rosada se dejó trascender que Kirchner frenará la idea del CAP y que él seguirá siendo el “virtual” titular del PJ provincial, manteniendo reuniones con intendentes, sindicalistas y legisladores.
LA PRESIÓN DE LOS “MOYANISTAS”
“Hugo Moyano es el presidente del partido, él reemplaza Balestrini”, advirtió horas antes del homenaje a Evita el jefe comunal de Tres de Febrero, Hugo Curto, ex secretario general de la OUM local. Además, agregó que el líder de la CGT “convocará a una reunión” del partido para que vayamos todos los intendentes. “El que tenga algún problema lo tiene que decir ahí”, desafió.
Por su parte, a horas de realizarse el acto, el líder del gremio de los canillitas, Omar Plaini, afirmó que “ante la inminencia del proceso electoral de 2011, Hugo tendría que asumir interinamente la presidencia para darle dinámica al partido”. El sindicalista también negó que Kirchner fomente una Comisión de Acción Política para “licuar” el poder de Moyano. “El se siente apoyado por el sindicalismo y confío en que se cumplirá lo que estatutariamente corresponde”, concluyó Plaini.
En su constante balanceo, Néstor Kirchner viajó con su hermana Alicia Kirchner (posible candidata a ocupar algún puesto importante en las fórmulas electorales de 2011) a Esteban Echeverría, donde se reunió con un grupo de intendentes que provienen del ala sindical.
HASTA EL “CABEZÓN” SE METIÓ EN LA DISPUTA
“Más allá de los gustos o disgustos que puedan tener los dirigentes y la gente con él, (Moyano) es un líder que no acepta indicaciones, como si fuera un empleado”, afirmó el ex presidente Eduardo Duhalde.
Por otro lado, el referente del peronismo disidente aseguró que “la idea de conformar una comisión de acción política tiene que ver con que Kirchner no lo quiere a Moyano, que ha quedado como presidente del partido, porque no es un hombre manejable”.
