El dirigente de La Matanza confirmó la semana pasada su salida del Frente Renovador para ser precandidato a Intendente por el macrismo. Cariglino, que siempre amenaza con pegar el portazo hacia el PRO, era el principal promotor de la postulación de Saredi, con quien mantiene una excelente relación. Días después del salto, el intendente de Malvinas Argentinas pidió conformar "un gran espacio opositor" entre la UCR, el macrismo y el FR.
La semana pasada se conoció que otro candidato a Intendente de un municipio del conurbano rompió con el massismo para pasar a las filas del PRO. Se trata de Miguel Saredi, quien buscará hacerle frente al poderoso Fernando Espinoza en La Matanza, el distrito con más electores en la Provincia de Buenos Aires. Allí Massa ya tenía a su preferido, Rubén Ledesma, diputado y secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Zona Oeste. Ahora en el PRO, Saredi también tendrá rival interno, el ex árbitro internacional Javier Castrilli.
Mientras Saredi dice que quien pegó el portazo fue él, en el massismo dan otra versión. “Saredi fue excluido ya hace varios meses del Frente Renovador porque se acercó prometiendo sumarse al cambio, pero por lo bajo siguió vinculado a Espinoza y a los K", afirmó el concejal Fernando Asencio.
Más allá de los motivos de la mudanza partidaria, tanto Saredi como el PRO ahora esperan la llegada de otro ex aliado macrista, Jesús Cariglino. El intendente de Malvinas Argentinas llenó de afiches la provincia anunciando su postulación a Gobernador, pero sin indicar a través de qué partido. Si bien en los papeles Cariglino continúa en el Frente Renovador, tanto en el massismo como en el macrismo no se sorprenderían por un salto del malvinense.
