Si bien las elecciones de octubre aparecen como el desafío inmediato, en el horizonte de algunos dirigentes del peronismo no ha dejado de estar la pelea por la gobernación en el 2019. ¿Quiénes se perfilan y con quién deberán competir?
Pasado el momento de los balances postPASO, los analistas continúan interpretando lo acontecido el 13 de agosto, discutiendo entre sí acerca de si el macrismo erige o no una nueva hegemonía en la política argentina. Mientras tanto, los espacios políticos relevantes se encuentran, en mayor o menor medida, recalculando su estrategia de cara a un octubre que anticipa ser una especie de segunda vuelta entre Cambiemos y Unidad Ciudadana. Por eso, que el escrutinio definitivo no haya finalizado no quita que cada espacio salga a buscar nuevos electores, o fidelizar lo conseguido el 13 de agosto.
¿Qué pasa dentro del peronismo? Que Cristina Kirchner gane las PASO por una cantidad exigua, teniendo en cuenta las expectativas previas, no sería una noticia auspiciosa: se ajusta a la estrategia del gobierno de correrla de atrás y conseguir la ventaja en el sprint final. Eso es un factor más para buena parte de los jefes comunales, a la hora de definir los pasos a seguir en las generales. Si el mandato para este año es no perder el control de los concejos deliberantes, el de siempre es despegar del palacio municipal, con objetivo a La Plata. Se sabe: con un ojo miran a ese turno, y con el otro a 2019.
¿Quiénes se perfilan para ello? La mayoría son intendentes, el peronismo real. Martín Insaurralde es quien se encuentra mejor posicionado, a priori. El lomense tiene a cuestas la campaña de 2013, y ocho años –interrumpidos por el breve paso por el Congreso- en la intendencia del tercer padrón de la provincia, lo que le da mayor nivel de instalación. Contaría, además, con el apoyo de sus pares de la región, como es el caso de Mariano Cascallares o Fernando Gray.
El ex intendente matancero Fernando Espinoza persiste con su intención de competir por el sillón de Dardo Rocha, aunque todo indica que no pasará del plano de las intenciones, ya que cuenta con escasos apoyos. De otros, sólo existían rumores: tal es el caso de Jorge Ferraresi y Gabriel Katopodis. Los posicionamientos de este último hacían presuponer un salto hacia las ligas bonaerenses. Sin embargo, el resultado de las primarias lo obliga a reducir daños, apareciendo en el horizonte la posibilidad de competir por última vez en San Martín.
El intendente cristinista, orgánico a los mandatos de la ex presidenta, se plegó a la campaña ciudadana, disipando por el momento las ambiciones. Sin embargo, hay un factor más que puede complicarlo: quedó apenas seis puntos arriba de Cambiemos. Una vez más, el macrismo resulta ser un obstáculo para el despegue de algunos peronistas. En este caso, es muy probable que quien le dispute la intendencia sea Gladys González.
Teniendo en cuenta lo anterior, se ve una paradoja: aquellos alineados con Cristina Kirchner no obtuvieron una ventaja abrumadora, como pasó en Avellaneda o en La Matanza, en donde si bien se impuso Unidad Ciudadana con el 45%, Cambiemos creció y llegó al 20%. Quienes protagonizaron una rebelión contra Máximo Kirchner, meses atrás en el Caras y Caretas, se desempeñaron mejor. Hablamos de Gustavo Menéndez, Leonardo Nardini y Ariel Sujarchuk.
El de Merlo le ganó a Cambiemos por 25 puntos de diferencia, en su primer test como jefe comunal. El de Malvinas lo hizo por 13, en las mismas condiciones. En off, escobarenses y merlenses reconocen que existen intenciones de competir también por la gobernación.
El marco de estas pretensiones es el estado actual del peronismo, que es el de una división que terminó favoreciendo. Eso se vio en las candidaturas de Cristina, Randazzo y Massa. Con respecto al tigrense, el 15,50% obtenido lo obliga más que nadie a delinear la estrategia de cara octubre, en la que muchos pronostican una mayor peronización. En ese sentido, comenzó los contactos con gobernadores peronistas con el objetivo de un “peronismo no K” de cara a 2019. ¿Podrá tras este magro resultado traspasar la frontera bonaerense para mirar una vez más a su gran objetivo, las presidenciales?
Finalmente, hay un dato central a tener en cuenta: cualquiera de estos competidores será, muy probablemente, sparring del principal activo político con que cuenta el partido de gobernó: hablamos de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.
