Tras el acuerdo, el Ministerio de Justicia, con la colaboración de los Departamentos Judiciales, se encargará de la recolección y el depósito provisorio de las armas, que luego serán destruidas en actos públicos bajo los protocolos establecidos por el RENAR.
Al respecto, el ministro Casal señaló que “hay alrededor de 90 mil armas de fuego secuestradas a lo que se suman armas blancas, que también incorporamos en el convenio” al tiempo que agregó: “es importante recuperarlas y convertirlas en acero para que desaparezcan de cualquier circuito ilegal que pueda haber en la Provincia”.
“Empezamos por esta instancia de destruir totalmente las armas incautadas por la Justicia y después pasaremos a tener una campaña muy fuerte, a nivel de los vecinos, para tener un desarme voluntario”, anticipó Casal.
“De esta manera, nos proponemos evitar que los vecinos tengan armas de fuego en su domicilio que puedan ser motivo de sustracción”, explicó el ministro.
La cartera de Justicia, con consenso de las Cámaras Departamentales y Fiscalías Generales, confeccionará el cronograma y la periodicidad de la recolección en cada Departamento Judicial de las armas de fuego que hayan sido incautadas o secuestradas y se encuentren en condiciones de ser destruidas.
