“Vamos a terminar armando por afuera”. Con esa expresión, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, le adelantó a uno de sus colaboradores más cercanos que está decidido a abandonar el bloque de Fuerza Patria en Diputados, retirar a los cuatro legisladores que le responden y conformar una bancada propia con sello provincial. Su idea también incluye negociar un interbloque con otros mandatarios.
Al “Turco”, como lo llaman con simpatía algunos dirigentes peronistas, le quedan 48 horas para resolver. Mantiene el teléfono encendido y cultiva un perfil de diálogo permanente. Conversa con todos los sectores, tanto oficialistas como opositores, espacio al que pertenece a pesar de su buena sintonía con Javier Milei y la gestión libertaria.
Si Jalil concreta la ruptura, hacia el final de la semana Fuerza Patria dejará de ser la primera minoría. Su bancada bajaría a 92 diputados, mientras que La Libertad Avanza (LLA) escalaría a 93, sumando a la santafesina Verónica Razzini y a Lorena Petrovich, cercana a Patricia Bullrich, quien ocuparía el lugar de Silvia Lospenatto, aún indecisa entre continuar en Diputados o asumir en la Legislatura porteña.
En las próximas horas está prevista una reunión donde Jalil terminará de definir su salida del bloque peronista y el armado de una estructura legislativa alternativa. A ese espacio podrían sumarse los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalaqua (Misiones), Rolo Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilnek (Río Negro) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Uno de los principales impulsores de este esquema, tanto en Diputados como en el Senado, es el mandatario salteño, decidido a fortalecer la voz de los gobernadores en ambas cámaras para tener mayor peso en la negociación con el Gobierno. Aunque el jueves viajará a Chicago por una actividad del Consejo Federal de Inversiones (CFI), igual formará parte del proceso.
En las conversaciones aparece de manera recurrente el nombre del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, quien este viernes jurará como senador nacional. Planea conformar un bloque propio en la Cámara alta junto a Elia Esther del Carmen Moreno, segunda en la lista del Frente Cívico.
Lo que todavía no está claro es su posición en Diputados. Aunque su entorno sostiene que no tiene intención de dejar el bloque, entre los mandatarios que proyectan un armado por fuera de la polarización aseguran que “está pensando” su próximo paso. La idea de construir una proyección nacional hacia 2027 es una posibilidad que ronda su análisis.
Respecto de Jalil, en Catamarca entiende que la sociedad no quiere verlo enfrentado a Milei, ni en una disputa constante con la Casa Rosada, como lo ha hecho Fuerza Patria en estos dos años. Por eso le resulta cada vez más difícil integrarse a un espacio con un perfil opositor tan rígido y con escasos márgenes para negociar con la Nación.
El gobernador siempre consideró que no había que convertir a Milei en un adversario directo, sino marcar diferencias en algunos proyectos y acompañar otros. Creía que el clima social exigía mayor apertura y menos posturas inflexibles. Y está convencido de que esa postura colaboró en su victoria del 26 de octubre, cuando el país se tiñó de violeta.
“Si tenés un bloque por separado, no es que te vas del peronismo. Después todo se puede reamar”, sostuvo en privado el mandatario catamarqueño, un dirigente acostumbrado al equilibrio y al pragmatismo en un contexto difícil para el peronismo. En ese camino, se apoya en Jaldo y Sáenz como aliados clave para sostener su perfil dialoguista en medio de la interna.
En este momento, Jalil analiza reunir a Fernando Monguillot, Claudia Palladino, Fernanda Avila y Sebastián Nóblega en una bancada con identidad catamarqueña, y avanzar luego en la construcción del interbloque. En el Senado podría darse un movimiento similar en Convicción Federal, integrado por Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy), Fernando Rejal (La Rioja) y Fernando Salino (San Luis).
Ese grupo, por ahora, permanece dentro del interbloque con Fuerza Patria, que la semana pasada unificó sus dos bancadas en el denominado bloque justicialista. Pero un movimiento rápido podría reposicionarlos dentro del mapa legislativo y alinearlos con los gobernadores. Lo único seguro es que no se integrarán al bloque conducido por el formoseño José Mayans.
En el kirchnerismo intentan evitar una fractura antes del final del año, especialmente previo al debate del Presupuesto 2026 y de las reformas laboral y tributaria, dos proyectos centrales que Milei quiere aprobar con el nuevo Congreso.
“El peronismo debería tratar de armarse para enfrentar las leyes de Milei en unidad y, una vez que pasen, buscar una válvula de escape a las diferencias, con la conformación de un gran interbloque”, reconoció un dirigente de La Cámpora, convencido de que ese es el único camino para evitar una ruptura profunda y el colapso del esquema peronista en Diputados.
