El ex Ministro de Trabajo se manifestó en contra del apoyo de dirigentes como Elisa Carrió, María Eugenia Vidal u Horacio Rodríguez Larreta al actual oficialismo boina blanca de la Provincia.
A menos de dos meses de las elecciones en el Comité bonaerense de la Unión Cívica Radical, comienzan a multiplicarse los actores, por fuera del histórico partido, que brindan su señal de apoyo. Sobre todo, en el último tiempo al oficialismo que lleve como candidato al marplatense, Maximiliano Abad.
Ha podido verse por ejemplo, al titular del PRO en la Provincia, Jorge Macri, la semana pasada junto a Abad como también a ‘Lilita’ Carrió hace unos días. Lo mismo se espera que suceda con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el jefe comunal de Mar Del Plata, Guillermo Montenegro.
A raíz de ello, el sector disidente del radicalismo bonaerense, salió a reprochar esta actitud. Uno de ellos fue el ex ministro de Trabajo, Juan Manuel Casella:“han decidido transferir a la Coalición Cívica y al PRO la capacidad de designar las autoridades de la UCR bonaerense, en una actitud que implica la confesión pública de su impotencia para afrontar la elección partidaria sin auxilio externo”.
“Las elecciones radicales internas del 21 de mayo son para elegir autoridades partidarias, y nosotros sostenemos con todo énfasis que en una elección interna solamente los afiliados radicales pueden opinar», agregó en declaraciones periodísticas.
“Lo que hacemos nosotros es denunciar este procedimiento que implica transferirle a dirigentes de la CC, como Elisa Carrió, o a dirigentes del PRO, como Vidal o Larreta, la posibilidad de influir sobre las internas partidarias de elección de autoridades, cosa que es insólita; nunca se produjo en la Argentina”, añadió.
En un documento que emitieron al respecto, ese sector de la UCR, dijo: “¿Qué legitimidad tiene un dirigente del radicalismo que es elegido por dirigentes de otro partido? ¿Qué capacidad de negociación tiene? Porque lo cierto es que en algún momento habrá que negociar listas compartidas en la coalición y en esa negociación el presidente del partido tiene que ir a defender el interés del radicalismo, y se va a encontrar con que los que están enfrente de él son los que o eligieron presidente de la UCR; entonces su capacidad de negociación disminuye enormemente”.
