En ambas coaliciones primaron los sectores más racionales y el acuerdo con el FMI será aprobado en el Congreso esta semana. Los Halcones apuestan al fracaso de la Economía en los próximos meses. Cómo quedan parados Macri, Cristina y Máximo después de la votación.
Todo indica que esta semana el senado de la Nación terminará de sancionar la ley que le permite al Gobierno Nacional refinanciar la deuda de 44.500 millones de dólares con el FMI bajo un programa de Facilidades Extendidas.
En términos económicos, un paso indispensable para una economía emergente que no tiene dólares y capacidad de financiamiento; en términos políticos, un triunfo de las palomas. De un lado (JxC) y del otro (FdT).
Tanto en el oficialismo como en la oposición, primaron los sectores más racionales y se le dará el visto bueno a una solución que reclaman desde el empresariado, la CGT, los medios de comunicación y gobernadores e intendentes. Dicha premisa se vio más nítida en Juntos por el Cambio, quién votó (casi) todo el bloque a favor del acuerdo, mientras en el Frente de Todos los legisladores kirchneristas votaron en contra.
Para graficarlo: De los 118 diputados del bloque oficialista, votaron unos 117. Los afirmativos fueron 76 (65%), las abstenciones, 13 (11%); y los negativos unos 28, un 24 por ciento. En síntesis, el 65% del bloque del FDT votó en respaldo al acuerdo con el FMI. Por el lado de la coalición opositora el único que fue por la negativa fue Ricardo López Murphy.
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Todo un triunfo para Sergio Massa, el presidente del cuerpo y el encargado de hacer la rosca necesaria para que la oposición acompañe. No obstante, las diferencias de la coalición gobernante se profundizaron. Un dato elocuente para esto: el diputado Daniel Gollán iba a votar a favor y luego de un llamado de Cristina Kirchner votó en contra.
Del otro lado el principal ganador resultó ser Mauricio Macri. El ex presidente supo alistar su tropa a una estrategia mancomunada y celebró y felicitó a los legisladores de Juntos por el Cambio tras la aprobación en Diputados.
Lógica diferente a lo que sucedió en el oficialismo. Sin un solo líder de manera definida, la tribu que responde a Máximo Kirchner no acompañó el proyecto que presentó el mismo Gobierno del que forman parte. Todo un precedente que será difícil de soslayar y qué impone LA pregunta: ¿Llega junto el Frente de Todos a 2023?.
En tanto, Si bien las manos alzadas parecen ya estar garantizadas para que el acuerdo se apruebe en el Senado, resta saber qué hará la vicepresidenta y sus senadores a fines, todo indica que, al igual que en Diputados, los kirchneristas de la Cámara Alta no acompañen- Un interrogante interesante para pensar: ¿Cómo votará el presidente del bloque, José Mayans?, cercano a Cristina y de buena relación con los gobernadores como Gildo Insfrán, su jefe político.
A pesar del triunfo de las palomas, los halcones de ambas fuerzas quedan agazapados a la espera de cualquier paso en falso. Las metas propuestas por el FMI, con el principal foco en la reducción del déficit fiscal, son números difíciles de conseguir y que marcaran el rumbo económico. Un Gobierno peronista ejecutando un ajuste. Algo indirigible para una lógica electoral e imprescindible para el sector electoral del otro lado de la grita que pide a gritos achicar el gasto del sector público.
Así las cosas, el acuerdo con el FMI contará con el visto bueno del Congreso. Triunfo para las palomas, mientras los halcones se mantiene al acecho de que las cosas no salgan como el Gobierno y el organismo multilateral esperan.
