Terminó la ronda de testigos, entre los cuales estuvo Martín Jofré, y la fiscal Noemí Carreira solicitó reclusión perpetua para el único procesado de la causa, Walter Torres. Diego Migueles fue secuestrado en Santos Lugares y asesinado tras el pago de un rescate de seis mil pesos.
El lunes 3 de mayo, en el Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Martín tuvo lugar la segunda audiencia por el secuestro y asesinato del joven de Santos Lugares Diego Migueles, quien fue hallado muerto el 3 de marzo de 2008 en El Palomar, luego de que se pagaran seis mil pesos para su liberación.
Uno de los testimonios fue el de Martín Jofré, amigo de la víctima y encargado del pago del rescate. Además, fue la ronda de alegatos, en la cual la fiscal Noemí Carreira solicitó reclusión perpetua, y el tribunal anunció que dará el veredicto el lunes 10 de mayo. En la primera jornada, una semana antes, pasaron la mayoría de los testigos de la defensa; previamente, el único imputado, Walter Torres, se había negado a declarar.
Migueles (21) fue secuestrado cuando circulaba con una camioneta destinada al reparto a clientes de la parrilla de su cuñado. Tras la captura, los secuestradores pidieron treinta mil pesos de rescate, pero finalmente aceptaron seis mil.
A pesar del cobro de lo pactado, al día siguiente el joven apareció asesinado en un terreno situado frente al Colegio Militar. Según algunas declaraciones, Migueles quiso escapar y recibió por la espalda tres balazos.
Los avances principales ocurrieron a partir del llamado al 911- desde el Barrio Ejército de los Andes - de Diego Robledo, quien habría intervenido en el delito y posteriormente murió en un supuesto enfrentamiento. Aunque hubo varios detenidos, sólo recabaron pruebas para enviar a juicio a Torres.

