En su documento final, el Consejo Federal del partido -encabezado por su presidente, Hermes Binner- acusó de “autocomplaciente” al Ejecutivo nacional. Y lo criticó por no “reconocer la profundidad de los problemas estructurales pendientes”.
El Consejo Federal del Partido Socialista cerró el último sábado sus deliberaciones con fuertes críticas al Gobierno nacional. La reunión, encabezada por su presidente, Hermes Binner, se realizó en Rosario y contó con la presencia de Antonio Bonfatti, gobernador de Santa Fe, y Ruben Giustiniani, senador nacional, entre otras figuras.
“El Gobierno nacional no reconoce la profundidad y amplitud de problemas estructurales pendientes”, comunicó el Consejo Federal del partido en su documento final. Además, los dirigentes manifestaron su preocupación “ante la falta de respuesta política a los problemas sociales e institucionales que evidencia la Argentina de hoy”.
En uno de los pasajes más críticos del comunicado, tildaron al Gobierno de “autocomplaciente por algunos logros obtenidos, sin reconocer la profundidad y amplitud de los problemas estructurales pendientes”.
Por supuesto, el Consejo no esquivó una de los temáticas más transitadas por el antikirchnerismo: la inflación. “El proceso inflacionario impacta negativamente en el sector productivo, principalmente el vinculado a las exportaciones, lo cual frena la actividad económica y la creación de empleo”, opinaron los socialistas.
Pero las críticas no se quedaron ahí sino que llegaron hasta la órbita del polémico organismo dirigido por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. “El Observatorio de la Deuda Social nos muestra con crudeza y realismo el deterioro económico y social de gran parte de la sociedad, frente a un Indec vulnerado y nada creíble”, analizaron.
Ante este panorama, el conjunto de dirigentes opinó que el Gobierno “construye un discurso político que parece dar cuenta de un país que no existe, divorciado de los problemas cotidianos de la mayoría de los argentinos y argentinas”
En tiempos de reclamos provinciales por los fondos de la coparticipación federal, los socialistas se metieron en la discusión: “El Gobierno nacional, reduciendo la masa de impuestos coparticipables y distribuyéndolos discrecionalmente, transfiere el ajuste a las provincias y los municipios, que es donde se prestan los servicios de educación, salud, justicia y seguridad”. Y acusaron: “La autonomía de las provincias es vulnerada”
Por último, los dirigentes se quejaron por la falta de “diálogo político” y “transparencia en el manejo de los recursos públicos”. También hablaron de una “baja calidad institucional” y acusaron a la mayoría parlamentaria del kirchnerismo por reducir su “participación a la mera aprobación de las propuestas del Poder Ejecutivo”.
En este sentido, el Comité Nacional del Partido Socialista enumeró un total de 12 puntos en los que apuntó diversas necesidades. Entre ellas, se destacaron el rechazo a cualquier reforma constitucional que posibilite una “re-reelección” presidencial, el consenso de un programa anti-inflacionario y el llamado a una reforma tributaria “progresista y federal”.
Además de Binner, Bonfatti y Giustiniani, en la reunión estuvieron presentes los diputados nacionales Roy Cortina, Juan Carlos Zabalza, Alicia Ciciliani, Élida Rasino y Ricardo Cuccovilo, entre otros.
