Ante la indefensa realidad de los libertarios en el Senado hasta que asuman sus nuevos compañeros, Mayans intenta juntar aliados radicales y provinciales para aprobar un proyecto clave para la gobernabilidad de Milei.
El peronismo del Senado de la Nación esta disfrutando su ultimo mes con mayoría y posibilidad de interceder en decisiones del ejecutivo a través de alianzas. El 10 de Diciembre, esa realidad cambiará y el gobierno ganará poder en ambas cámaras.
Sin embargo, antes de que suceda, José Mayans lleva adelante, por orden de Cristina y su líder político Gildo Insfran, la dificil tarea de juntar manos para convocar a una sesión rápida y aprobar la limitación de DNU a Milei, tratada en Diputados previamente.
Victoria Villarruel no se opondrá de ninguna manera a esto, totalmente rezagada del cierre de listas de Milei y con los días contados hasta el 2027, año en el que será ejecutada de las fuerzas del cielo.
El formoseño «está trabajando para lograr el quórum», para lo cual se requieren 37 legisladores. Como Fuerza Patria tiene 34 bancas hasta el 10 de diciembre pero pasará a contar con solo 28 senadores a partir de entonces, el jueves 20 podría convertirse en la última oportunidad para sancionar la modificación de la Ley 26122.
La cordobesa Alejandra Vigo abrió la semana pasada la comisión de Asuntos Constitucionales para dictaminar el proyecto, que volvía de la Cámara Baja con aprobación en general y el rechazo en particular del artículo 3°, ocurridos el 8 de octubre. Ese párrafo establecía que un decreto caía 90 días después de su publicación en Boletín Oficial si no lo habían aprobado ambas cámaras, pero fue tumbado con el voto en contra de los radicales de Rodrigo De Loredo, los legisladores que responden a los gobernadores del experimento Provincias Unidas, el MID de Oscar Zago y el ex libertario Carlos D’Alessandro.
Por eso, el proyecto regresó al Senado, que fue cámara de origen del expediente cuando arreciaba la ola opositora contra Milei en el Congreso. Sin embargo, los senadores kirchneristas firmaron el dictamen de mayoría en disidencia, dejando abierta la puerta a una negociación con todos los bloques para aceptar las modificaciones de Diputados.
Si la oposición aprueba la ley, alcanzará con que una de las dos cámaras rechace un decreto para que pierda su vigencia. Además, ningún DNU podrá abarcar múltiples materias, como el 70/23.
