El presidente del Bloque de diputados nacionales de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, cuestionó el Operativo Cinturón Sur, que pondrá en manos de la Prefectura y la Gendarmería la seguridad de la zona sur de la Ciudad, y dijo que "es una nueva tomada de pelo a los porteños y una demostración de la falta de voluntad política del Gobierno Nacional de enfrentar las fallas estructurales de nuestro sistema de seguridad".
Frente al anuncio de la Presidenta del Operativo de seguridad Cinturón Sur, que pondrá en manos de la Prefectura Naval Argentina y la Gendarmería Nacional la seguridad de la zona sur de la Ciudad, el presidente del Bloque de diputados nacionales de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, aseguró: “Es una nueva tomada de pelo a los porteños y una demostración de la falta de voluntad política del Gobierno Nacional de enfrentar las fallas estructurales de nuestro sistema de seguridad”.
"Como bien señaló la Presidenta, la estructura de nuestras fuerzas de seguridad es de otro tiempo. Algunas de ellas, como es el caso de la Policía Federal, incluso fueron diseñadas por gobiernos de facto. Esto les impide enfrentar eficazmente una realidad de complejidad creciente, y en particular, responder frente a casos de criminalidad compleja u organizada como la trata de personas, el narcotráfico o el lavado de dinero”, aseguró el diputado.
Y luego, agregó: “En este contexto, la respuesta del Gobierno Nacional ha consistido únicamente en incrementar la presencia policial en las calles, a través de la reducción del número de efectivos dedicados a tareas administrativas y, también, empleando personal de otras fuerzas. Esto se parece mucho más a un golpe de efecto o a una medida de campaña electoral, que a un verdadero plan de seguridad".
Gil Lavedra sostuvo, además, que "lejos de modernizar o proponer un funcionamiento unificado de las fuerzas de seguridad, la propuesta del Poder Ejecutivo de desplazar a la Policía Federal del centro de la escena, claramente parte de la presunción de que existe connivencia, o incluso participación, en el circuito delictivo que se encuentra instalado en la zona sur de la Ciudad”. Y luego se preguntó: ¿Qué otros argumentos pueden utilizarse para defender la decisión de reemplazar a policías, supuestamente capacitados, por gendarmes y prefectos que se han formado para desempeñar otro tipo de tareas? ".
Se refirió, también, a la afirmación del kirchnerismo de que las salideras bancarias se han reducido en un 80%, y dijo que “es otra demostración de la opacidad en el manejo de la información pública que caracteriza a este gobierno”. Y añadió que "hasta el momento, el ministerio de Seguridad no ha difundido estadísticas sobre criminalidad, y su titular incluso ha debido retractarse tras sostener que la criminalidad había descendido".
También, señaló que "en su discurso, Fernández de Kirchner remarcó la importancia de la colaboración entre los distintos gobiernos en la lucha contra la inseguridad, pero omitió señalar cuáles han sido los esfuerzos realizados por el Gobierno Nacional para articular políticas".
Por último, Gil Lavedra destacó la necesidad de “abandonar los anuncios efectistas” y reclamó “una discusión seria sobre el problema de la inseguridad, destinar más recursos y contar con más personal”. “Estamos convencidos de que es tiempo de iniciar un proceso de renovación de nuestras instituciones para hacerlas más eficientes, más plurales y, sobre todo, más permeables a las necesidades y demandas de la ciudadanía. Gendarmes, policías y prefectos son igualmente corruptibles y falibles, y lo seguirán siendo, si no atacamos las verdaderas redes delictivas", concluyó.
