Luego de los comicios de Salta, Jujuy, Chaco y San Luis, donde el peronismo no pudo obtener fuertes respaldos, el armado del gobernador acelera y su mano derecha, Carlos Bianco, evitó hablar sobre el peronismo nacional. «Con todos los problemas que tenemos en el peronismo bonaerense, no tengo tiempo para meterme en los problemas de otras provincias», dijo.
«No ha sido un día feliz para el peronismo». Esa frase utilizó el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, al referirse a las elecciones provinciales celebradas el pasado domingo en Salta, Jujuy, Chaco y San Luis que no dejaron buenas noticias para el Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional.
Los resultados, que evidenciaron una merma en la participación, prendieron alertas en el peronismo bonaerense, que no dudó en señalar la baja participación de votantes como una de las principales preocupaciones. Según los escrutinios provisorios, la participación no superó el 65% en ningún caso.
«No han sido buenos los resultados, no tengo mucho más para decir», agregó Bianco. Ante la pregunta sobre el impacto de estos resultados en la provincia de Buenos Aires, Bianco se mostró cauteloso: «Respecto a la actuación en las provincias del PJ, la verdad es que no tengo una opinión formada. He visto algunas notas esta mañana donde se señalaba la intervención como causa de los malos resultados, pero realmente no lo sé».

A pesar de las dificultades, el Ministro prefirió no adentrarse en análisis de otras provincias: «Con todos los problemas que tenemos en el peronismo bonaerense, no tengo tiempo para meterme en los problemas de otras provincias«, remarcó.
En cuanto a la baja participación electoral, un fenómeno que se repitió en todas las provincias en cuestión. Bianco expresó: «Vamos a tener que trabajar para generar los incentivos políticos necesarios para que nuestra población se decida a ir a votar». Sin embargo, la incógnita persiste por la apatía que persiste entre los votantes sobre la dirigencia política.
Aunque el foco estaba puesto en los números provinciales, desde la Gobernación prefirieron no hacer una evaluación de los comicios y centrarse en la situación electoral en territorio bonaerense no solo por los resultados que no eran los esperados, sino porque la interna por la que atraviesan lo distintos sectores tienen al kicillofismo atento a cualquier movimiento y se centra en el armado electoral del gobernador.

En ese escenario, desde el sector de Kicillof se intentan fomentar espacios de participación, como los plenarios seccionales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que buscan movilizar tanto a la militancia interna como a sectores externos. Los armadores convocan a personas de diferentes vertientes del peronismo y otros movimientos políticos.
El MDF que el gobernador lanzó en febrero saldrá a las canchas el próximo 24 de mayo, con un acto en La Plata, donde mostrará el músculo político que supo fortalecer junto a intendentes, sindicatos, organizaciones sociales y dirigentes del peronismo y otras corrientes con las que aspira a crear un gran frente para pelearle a La Libertad Avanza en la provincia.
El evento central del 24 será en el predio del gremio UPCN en la capital bonaerense. La fecha elegida tiene que ver con el primer aniversario del primer gran evento kicillofista, el plenario «La Patria no se vende» en Florencio Varela. Si bien aquel acto fue un 17 de mayo, los organizadores decidieron postergarlo algunos días para no interferir con las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, que se realizarán el próximo domingo 18.
Como antesala, en los últimos días, se llevaron a cabo encuentros en los municipios de San Martín y Tapalqué, con la presencia de ministros, intendentes, legisladores y dirigentes que identifican en Kicillof una figura clave para la conducción del peronismo y como el más indicado para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
