Ni con el PRO como socio logra revertir los malos antecedentes: los distritos elegidos para mostrarse en campaña fueron escenarios de derrotas contundentes hace apenas dos años.
Javier Milei eligió la provincia de Buenos Aires como escenario central para relanzar su campaña. Sin embargo, los tres distritos en los que se mostró públicamente —La Matanza, Junín y Lomas de Zamora— tienen un denominador común: fueron terreno hostil para La Libertad Avanza en las últimas elecciones.
En La Matanza, donde presentó a sus candidatos locales, el peronismo ganó en 2023 con casi el 54% de los votos, mientras que LLA quedó relegada al 22%. La historia reciente confirma la dificultad del oficialismo nacional para perforar un territorio que sigue siendo un bastión del peronismo.
En Junín, Milei apostó a una foto de unidad con el PRO, pero el efecto fue el contrario. Allí gobierna Pablo Petrecca, que dos años atrás ganó con más del 44% de los votos. Hoy, el intendente se desmarcó del armado libertario y será candidato a Senador provincial por fuera de la alianza, dejando a los libertarios divididos en varias listas. El episodio expuso la fragilidad del acuerdo con el macrismo en el interior bonaerense.
El tercer capítulo fue en Lomas de Zamora, donde Unión por la Patria mantiene la ventaja. En 2023 obtuvo cerca del 50% frente al 20% de Milei, con una diferencia de treinta puntos que marca la dificultad de LLA para crecer en los distritos populosos del conurbano.
La estrategia es clara: intentar compensar con el interior bonaerense lo que no se consigue en la tercera sección electoral, como reconoció el diputado Martín Yeza. Pero la división de aliados, los antecedentes negativos y la fortaleza de los oficialismos locales vuelven cuesta arriba ese objetivo.
