En medio de la segunda ola de contagios de coronavirus, el municipio emitió un decreto para habilitar el festejo con casi 40 personas invitadas.
El jefe comunal de Berisso, Fabián Cagliardi, autorizó la celebración de una boda en un cuartel de bomberos del municipio con alrededor de 40 asistentes y generó rechazo por parte de vecinos y vecinas, en el marco de las últimas restricciones adoptadas por el aumento de casos de COVID-19.
La fiesta se realizó el 2 de abril y fue permitida de manera excepcional por el gobierno municipal mediante la sanción de un decreto, justificado por el mandatario con el motivo de que la pareja que se comprometía “tenía todo comprado y no les devolvían el dinero”.
El director de Defensa Civil del municipio, Roberto Scafati, estuvo a cargo de supervisar que en la celebración se respetaran los protocolos de burbujas para prevenir los contagios y aseguró que «la fiesta se autorizó por el municipio como una excepción porque la prohibición se dio justo un día antes».
Esa misma noche, personas residentes de Berisso, realizaron denuncias al 911 para alertar sobre la realización de la fiesta, a pesar de que ninguna autoridad fue a revisar el lugar. Desde el Foro Vecinal presentaron una denuncia penal en la Unidad Fiscal Nº17 de La Plata, en la que también se acusa al director de Defensa Civil de haber participado de la fiesta siendo un funcionario público.

