En el marco de la lucha que ha emprendido el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) para erradicar de raíz las prácticas de cobro indebido entre sus prestadores, el Honorable Directorio resolvió rechazar de ahora en más las provisiones de prótesis de la casa proveedora Zarina S.R.L, de la ciudad de La Plata.
Lo dispuso por resolución 036/09, en base a la normativa del Acta Acuerdo rubricado en 2002 con FECLIBA y ACLIBA I, II, III y IV, y ante la sospecha de que esa firma habría facturado a la obra social material protésico que nunca fue provisto a los afiliados.
De acuerdo a la documentación recabada por el IOMA, la maniobra habría sido ejecutada en complicidad con el médico Carlos Alberto Bucci, de la localidad de General Belgrano, cuyos servicios ya fueron suspendidos por esta obra social en los términos del artículo 39 del Decreto 7881/84. Es que se determinó que las internaciones solicitadas para intervenciones quirúrgicas no fueron realizadas, ni las patologías de los afiliados guardaban relación con el diagnóstico prescripto en los trámites de autorización de prótesis.
La investigación comenzó con la denuncia que formuló en la delegación de IOMA General Belgrano una afiliada de esa ciudad, quien expuso que un médico había solicitado a nombre suya una prótesis que ella no necesitaba y nunca pidió.
Atento a la gravedad del hecho, la Dirección de Auditoría y Fiscalización de Establecimientos Asistenciales rastreó otros requerimientos presentados por el doctor en cuestión, Carlos Alberto Bucci, detectándose graves irregularidades en, por lo menos, 14 casos.
Por ejemplo, tres afiliados nunca habían sido sometidos a intervención quirúrgica alguna, ni habían requerido elementos protésicos; mientras que otra registraba internaciones en la Policlínica 1° de Agosto por tumor cervical y hernia umbilical atascada, patologías que nada tienen que ver con los materiales solicitados por el profesional.
Otro afiliado no registraba consumo de internación, pero el Dr. Bucci denunció una cirugía por artroscopia de rodilla. También se detectó la historia de un afiliado que había sido internado en el Hospital Italiano de La Plata por una patología en el dedo anular y en la documentación consta que se solicitó un anclaje para hombro de titanio. Y cruzando los expedientes de otros 5 pacientes se llegó a la conclusión de que no registraron consumos en sus respectivas internaciones, por lo que mal pudieron ser intervenidos quirúrgicamente.
Aquí van otros dos ejemplos que dejan al desnudo la maniobra: una afiliada se internó en la Clínica Vaccarini para someterse a una cirugía pautada para el 2 de marzo de este año, pero el doctor Bucci informó que esa intervención había sido realizada el 18 de diciembre de 2008, según protocolo quirúrgico y constancia de certificados de implante; mientras que otra paciente no registraba internaciones en el transcurso de 2008, pese a que el profesional asegura haberla intervenido el 2 de diciembre de ese año.
Llamativa también resulta la historia de otra mujer para la que el suspendido médico requirió anclaje para hombro, cuando en la denuncia de internación figura que padece una patología en el pie.
Analizando estos episodios se advirtieron groseras incongruencias entre la información suministrada por los afiliados y la documentación denunciada por el profesional. Y algo más: que en todos los casos intervino –curiosamente- la casa proveedora Zarina SRL, lo que originó la sanción dispuesta por el Honorable Directorio de la obra social.
El IOMA impulsa un firme combate contra el cobro indebido, por tratarse de una práctica ilícita que vulnera los derechos de los afiliados con el cobro de valores que están pautados en los convenios y los prestadores no respetan.
El Instituto entiende que la participación y el compromiso de todos los integrantes de la obra social ayudará a erradicar estas maniobras y para avanzar en la toma de conciencia es que lanzó en todo el territorio provincial una campaña masiva contra el cobro indebido.
El objetivo es que los afiliados conozcan la cobertura a la que tienen derecho y sus beneficios, paguen solamente el valor del bono de consulta, y, en caso de que el médico les exija la entrega de una suma extra en efectivo, que pidan una factura y con ella expongan lo sucedido en la delegación correspondiente a su domicilio. Ahí encontrará todo esta información, que también está disponible en la página web www.ioma.gba.gov.ar.
Mientras tanto, la obra social agilizó la aplicación de las sanciones, para que sean verdaderamente efectivas y se pueda prevenir esta práctica, que se ha convertido en una verdadera enfermedad.
