La contundente victoria de La Libertad Avanza modificó los tiempos políticos del oficialismo. Javier Milei decidió retrasar los anuncios de modificaciones en su equipo de ministros para aprovechar el clima de optimismo y reforzar su posición en el Congreso.
El resultado electoral generó tal nivel de entusiasmo en el Gobierno que Javier Milei resolvió suspender los anuncios de cambios en el Gabinete previstos para este lunes. En la Casa Rosada, una fuente cercana al Presidente sostuvo que “es tiempo para que fluya el optimismo de la victoria que tuvimos”, mientras los mercados celebraban con fuertes subas de bonos y acciones argentinas.
El jefe de Estado prefirió que la atención permaneciera en el mensaje que dio anoche durante su discurso, cuando convocó a un amplio acuerdo con los gobernadores y legisladores dispuestos a acompañar las reformas estructurales que busca implementar en el próximo período parlamentario.
En los días previos a los comicios, distintas áreas del oficialismo daban por hecho un recambio en el Gabinete. El movimiento incluiría tanto a los funcionarios que fueron electos para ocupar bancas en el Congreso como a figuras clave del Ejecutivo. La discusión interna apuntaba a definir qué sector de la Casa Rosada concentrará el poder político y las negociaciones con la oposición dialoguista.
Milei ya anticipó que el nuevo esquema ministerial se definirá “a la luz del nuevo Congreso”. En diálogo con el periodista Antonio Laje, aseguró que “el Gabinete se va a construir a la luz del nuevo Congreso. Lo importante es conseguir las reformas. El instrumento es el nuevo Gabinete y lo tengo que armar”.
Dentro del oficialismo se da por descontado que Patricia Bullrich conservará influencia en el área de Seguridad. Tras el sólido respaldo electoral que obtuvo en la Ciudad de Buenos Aires, la ministra habría pedido que su actual secretaria, Alejandra Monteoliva, quede al frente del ministerio.
El Presidente decidió mantener separadas las carteras de Justicia y Seguridad. Aunque Mariano Cúneo Libarona anunció su salida, Milei pretende que el eje judicial continúe bajo la órbita del asesor Santiago Caputo, con el secretario Sebastián Amerio como figura de peso político.
El cargo en Defensa continúa en discusión. Algunos funcionarios mencionan la posibilidad de que sea una pieza de negociación con el PRO, aunque el propio Milei aclaró que hablará el tema con el actual ministro, Luis Petri.
En cuanto a Manuel Adorni, su futuro aún no está definido. Si bien fue electo legislador porteño, el ascenso político de Karina Milei podría mantenerlo dentro del Gabinete como un hombre de confianza en la estructura de comunicación del Gobierno.
El Presidente también valoró el trabajo de Guillermo Francos, quien hasta la semana pasada aparecía en la lista de posibles desplazados. “Veremos a la luz del nuevo gabinete cómo van a quedar las cosas”, declaró Milei este lunes.
Durante el acto de anoche, los observadores notaron la ubicación de los protagonistas en el escenario. Mientras Francos permanecía abajo, Santiago Caputo y Adorni, señalados como posibles reemplazantes, compartieron el espacio principal junto al Presidente. Caputo impulsa una reconfiguración del Ministerio del Interior para reforzar el vínculo político con las provincias y administrar directamente fondos de obras públicas y transporte.
El mandatario reiteró que no habrá modificaciones en su círculo íntimo. “¿Dónde estaban ayer mientras yo daba mi discurso? No va a cambiar eso”, dijo al mencionar a Karina Milei y a Santiago Caputo como pilares del llamado “Triángulo de Hierro”.
Antes del triunfo, la estrategia oficial era anunciar el nuevo Gabinete para ofrecer señales de previsibilidad al mercado. Sin embargo, la victoria en 16 provincias, incluida Buenos Aires, cambió por completo el panorama político. Con una legitimidad reforzada, el oficialismo cree que las negociaciones con la oposición serán más accesibles.
Por ahora, el Gobierno eligió no apresurar definiciones para no distraer la atención del impacto económico positivo que siguió a las elecciones. Los informes financieros destacaron la reacción de los mercados, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, emergió como uno de los funcionarios más fortalecidos dentro del esquema de poder. La designación de su colaborador más cercano, Pablo Quirno, como canciller consolidó esa posición.
En la Casa Rosada aseguran que los anuncios llegarán cuando la euforia se estabilice. Hasta entonces, Milei optará por capitalizar el impulso político de una victoria que le dio aire y autoridad para rediseñar su Gabinete desde una posición de fuerza.
